El Sumo Pontífice concluyó su jornada en el interior de Uruguay con una misa en el Parque Municipal París Londres y un recorrido por la ciudad antes de partir hacia Montevideo.
El papa León XIV concluyó este sábado su jornada en el interior de Uruguay con una despedida en la ciudad de Paysandú, donde ante una multitud calculada en unas 40.000 personas presidió una misa en el Parque Municipal París Londres.
Al encuentro asistieron habitantes locales y peregrinos que cruzaron la frontera desde Argentina. El predio abrió sus puertas desde la madrugada para recibir a las delegaciones.
Durante su homilía, el Pontífice instó a la sociedad a convertirse en «constructores de puentes» y no de barreras, al mencionar la cercanía del Puente Internacional General Artigas. También reivindicó al mate como símbolo regional de diálogo e integración comunitaria.
El discurso papal abordó realidades humanas y pastorales: llamó a enfrentar la pobreza y la corrupción, pidió no abandonar el cuidado de los niños, los ancianos y los sectores vulnerables, y alertó sobre las estadísticas de salud mental y suicidio en la región, para lo cual exigió mayor compromiso familiar, sanitario y comunitario.
La liturgia estuvo dedicada a la memoria del beato Jacinto Vera, considerado el padre de la Iglesia uruguaya y beatificado en 2023. El Papa realizó un gesto de veneración frente a la imagen del primer obispo del país.
Posteriormente, la ceremonia finalizó con una reverencia frente a la Virgen de los Treinta y Tres. La comitiva papal inició un traslado terrestre hacia el centro de Paysandú, donde el Papa saludó a vecinos y se detuvo en la Basílica Nuestra Señora del Rosario para bendecir a niños y acompañar a personas con discapacidad.
Tras impartir sus últimas bendiciones en la Plaza Constitución, el Pontífice abordó el vehículo oficial con destino al aeropuerto local para continuar su agenda en la capital uruguaya.
