El aventurero británico Karl Bushby finalizó este lunes en Hull un trayecto mayormente a pie que comenzó el 1 de noviembre de 1998 en Chile y que incluyó el cruce del estrecho de Bering y de varios países de América, Asia y Europa.
El aventurero británico Karl Bushby concluyó este lunes un recorrido mayormente a pie de 50.000 kilómetros de regreso a su ciudad natal, Hull, en el noreste de Inglaterra, tras haber partido hace 28 años desde Chile.
Bushby, un exparacaidista de 57 años, inició su viaje el 1 de noviembre de 1998. Se impuso dos reglas: evitar cualquier medio de transporte para avanzar y no regresar hasta haber completado su desafío, según reportaron DW y BBC News.
«No hice esto solo. Había un gran equipo, el equipo más grande: la Tierra. Eso es lo que hizo falta para que pudiera regresar», dijo Bushby ante unas 500 personas congregadas en el centro de Hull.
La ruta lo llevó a recorrer el continente americano de extremo a extremo, cruzar el estrecho de Bering desde Alaska hasta Rusia y atravesar partes de Asia central y Europa, recorriendo selvas, montañas, desiertos y un mar helado.
El exparacaidista transportaba sus pertenencias en un carro con estructura metálica y confesó a la BBC que se sentía «absolutamente abrumado» por el recibimiento.
Bushby contó que la oportunidad de emprender su caminata surgió tras la ruptura de su matrimonio, cuando su esposa regresó a Irlanda del Norte con su hijo.
La alcaldesa de Hull, Maria Coward, señaló: «Muchísimas personas han seguido a Karl en su viaje épico. Todos nos hemos sentido inspirados por su espíritu, su tenacidad y su férrea determinación», y añadió que la ciudad se siente «orgullosa de su increíble logro».
Al llegar a su casa en Hull, a Bushby lo esperaba su madre, Angela, además de una multitud de personas, incluido el director de cine alemán Werner Herzog, quien tiene previsto realizar un documental sobre su aventura.
Bushby inició lo que se conoció como su «Expedición Goliat» en Chile el 1 de noviembre de 1998. Cuando inició su viaje, calculó que le llevaría unos 12 años. Sin embargo, su avance se vio ralentizado debido a las restricciones de visado, la crisis financiera de 2008 —que le hizo perder patrocinadores—, el covid-19 y cuestiones geopolíticas.
En su ruta atravesó Argentina, Perú, Ecuador, Colombia y el Tapón del Darién en Centroamérica hacia Panamá. Pasó por Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala y México antes de cruzar a Estados Unidos y Canadá.
Cruzó el estrecho de Bering, entre Alaska y Rusia, sobre bloques de hielo, en 2006. Se tardó 14 días en cruzar el estrecho de 58 millas. Bushby lo describió como «el punto crucial de todo el viaje».
Luego recorrió Siberia, Mongolia, China, Turkmenistán y Kazajistán, atravesó a nado el mar Caspio hasta Azerbaiyán, para evitar la guerra en Ucrania, y continuó hacia Turquía para entrar en Europa.
El mes pasado nadó desde Francia a través del Canal de la Mancha, pisando tierra en su país natal, donde los agentes de inmigración británicos se habían apostado para revisar su pasaporte.
El tramo final de su recorrido el lunes fue una caminata de aproximadamente 3 millas desde las cercanías del centro de Hull hasta un barrio tranquilo y extenso al norte, con casas adosadas de dos pisos de ladrillo rojo.
«Es una sensación agradable volver a pisar suelo británico después de todos estos años», declaró más tarde, añadiendo que su viaje «no ha sido fácil, y precisamente de eso se trata: de demostrar que soy capaz de mucho más de lo que yo mismo creía».
«Todos somos capaces de lograr más de lo que jamás podremos imaginar», afirmó.
