Los comicios del 3 de noviembre renovarán la Cámara de Representantes y 35 bancas del Senado. Analistas señalan que la configuración del Congreso podría incidir en el financiamiento internacional y en la relación con el gobierno de Javier Milei.
Las elecciones de medio término en Estados Unidos se realizarán el martes 3 de noviembre. En esos comicios se elegirán a los 435 integrantes de la Cámara de Representantes y se renovarán 35 bancas del Senado. El resultado definirá la correlación de fuerzas políticas durante los últimos dos años del mandato de Donald Trump.
Impacto en los mercados internacionales
Los comicios llegan en un contexto de volatilidad financiera. Según informes de Janus Henderson, VT Markets, el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) e IOL Inversiones, la composición del Congreso será una variable relevante, aunque no la única, para el comportamiento de los mercados.
Un análisis de Seth Meyer, Global Head of Client Portfolio Management de Janus Henderson, basado en datos de Bloomberg, indica que durante los últimos 50 años el S&P 500 registró rendimientos anualizados de precios del 9,24% en períodos de gobierno dividido, frente al 8,73% cuando un mismo partido controlaba la Presidencia y ambas cámaras. La volatilidad fue del 18,50% anualizada bajo gobiernos divididos y del 15,35% con gobiernos unificados. De los 50 años considerados, Estados Unidos tuvo 32 con poder político dividido y 18 con control unificado.
«Si bien las elecciones tienen consecuencias, creemos que los inversores deben mantener la perspectiva de que lo que más importa para los resultados financieros es la capitalización de los rendimientos a lo largo de horizontes más prolongados», sostuvo Meyer.
El informe de IOL, elaborado por Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión, señala que las dudas sobre el rendimiento de las inversiones en inteligencia artificial, junto con tensiones geopolíticas y energéticas, provocaron un incremento de la aversión global al riesgo. El documento identifica correcciones en compañías como Intel, Alphabet y Amazon.
El precio del petróleo se ubica en torno a los 115 dólares por barril, su máximo en cinco meses. El informe de CEPA indica que el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a diez años alcanzó el 5,3%, su mayor nivel desde 2002, antes de retroceder hacia el 5%. El trabajo atribuye esa presión a la inflación asociada al conflicto con Irán, el elevado déficit fiscal estadounidense y la demanda de financiamiento para desarrollar inteligencia artificial.
Meyer advirtió que «hemos ingresado en un régimen de mayor costo del capital».
Posibles efectos en América Latina
Ross Maxwell, director de estrategia de VT Markets, identificó tres variables que podrían definir la reacción de los mercados regionales: la evolución del dólar, los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense y el apetito global por el riesgo. Un fortalecimiento del dólar y tasas estadounidenses altas suelen reducir el atractivo relativo de los activos emergentes.
En materia comercial, el informe de CEPA señala que, después de que la Corte Suprema estadounidense anulara los aranceles establecidos bajo la ley de emergencias económicas, la administración Trump reconstruyó parte de su política comercial con otros instrumentos legales. Entre los gravámenes identificados figura un arancel del 25% sobre determinados bienes brasileños, además de medidas sectoriales que alcanzan al acero, aluminio, cobre, automóviles y otros productos.
Una mayoría demócrata podría intentar restringir las facultades arancelarias del presidente, aunque el alcance de esas reformas dependería de la posibilidad de superar un eventual veto de la Casa Blanca.
Para la Argentina, CEPA advierte que los aranceles sobre acero y aluminio continúan siendo un obstáculo comercial y que el acuerdo bilateral con Estados Unidos podría quedar sometido a mayor revisión legislativa.
El respaldo financiero de Estados Unidos a Argentina
El informe de CEPA recuerda que durante 2025 la administración Trump respaldó financieramente a la Argentina en medio de tensiones cambiarias previas a las elecciones legislativas. Ese apoyo incluyó un acuerdo de swap por 20.000 millones de dólares y la intervención del Tesoro estadounidense en el mercado cambiario.
Según estimaciones de CEPA, sin la colocación de Bonares, el Tesoro argentino podría necesitar comprarle al Banco Central unos USD 12.500 millones durante 2027. A esa demanda se agregarían pagos netos a organismos internacionales por USD 4.000 millones, de los cuales USD 2.700 millones corresponderían al Fondo Monetario Internacional. Se trata de proyecciones sujetas a las decisiones de financiamiento, la disponibilidad de divisas y la evolución de las cuentas externas.
El informe también menciona que legisladores demócratas impulsaron iniciativas para cuestionar el apoyo a la Argentina, entre ellas la denominada No Argentina Bailout Act, orientada a suspender el swap, y la American Farmers First Act, vinculada con los efectos de la competencia argentina sobre productores estadounidenses.
Maxwell advirtió: «Para la Argentina, la estabilidad financiera y la confianza de los inversores están estrechamente vinculadas al financiamiento internacional y al respaldo continuo de Estados Unidos. Los cambios en la composición del Congreso podrían modificar las expectativas sobre futuras asistencias financieras».
Escenarios posibles
El resultado del martes podría configurar tres escenarios con consecuencias diferentes para el Gobierno argentino, según los análisis citados.
Si los republicanos conservan ambas cámaras, Trump mantendría un mayor margen para avanzar con su agenda económica y política. Para Milei significaría preservar un canal de interlocución con Washington, aunque eso no garantiza nuevas asistencias ni una mejora automática de los mercados.
Si los demócratas recuperan una de las cámaras, la administración Trump enfrentaría mayores controles legislativos. El apoyo a la Argentina podría continuar, pero con un escrutinio político más intenso.
Si la oposición consigue controlar ambas cámaras, el presidente estadounidense quedaría más condicionado para avanzar con su agenda. Las decisiones de asistencia financiera a países aliados podrían enfrentar una oposición institucional más fuerte.
CEPA plantea que una victoria demócrata podría contribuir a moderar algunas presiones sobre las tasas estadounidenses y, al mismo tiempo, debilitar el respaldo político del que depende parte de la estrategia financiera argentina. Janus Henderson sostiene que la evolución de los mercados responderá principalmente a los fundamentos económicos y corporativos, más allá de la distribución del poder en Washington.
El riesgo país de Argentina se ubica cerca de los 800 puntos básicos.
