Un informe de Anthropic Institute registró una caída de las contrataciones junior en áreas técnicas del 27% al 9% desde comienzos de 2025. La empresa busca candidatos con autonomía y juicio, habilidades que, según el documento, se adquirían en los puestos de entrada que dejaron de abrirse.
El viernes 16 de octubre, Anthropic publicó un informe sobre los cambios en el empleo dentro de la empresa. El documento está firmado por Nathan Wilmers y otros tres investigadores del Anthropic Institute y se basa en registros internos de contratación, uso de inteligencia artificial y planillas de entrevistas.
Según el informe, la proporción de contrataciones junior en áreas técnicas cayó del 27% al 9% desde comienzos de 2025. Los avisos para puestos junior disminuyeron desde diciembre de 2025 y hoy representan el 6% de las búsquedas técnicas.
El documento indica que, desde 2024, las menciones a la autonomía y el juicio fueron las que más aumentaron en las evaluaciones de candidatos para puestos técnicos, mientras que las referencias al conocimiento específico del área registraron la mayor caída. Un gerente citado en el informe explicó: “Espero que los modelos sigan siendo irregulares, así que para mi equipo quiero gente intercambiable entre dominios”.
La discusión interna comenzó en enero de 2026 en los equipos que más usaban Claude en su trabajo. Escribir código y encontrar errores podía delegarse en el modelo. Un entrevistado sostuvo que un salto de capacidad de los modelos “cambió de la noche a la mañana lo que buscábamos”.
En abril, los equipos de ingeniería e investigación redujeron la prioridad de los puestos de entrada. Ese mismo mes, un tercio de los jefes de aprendizaje automático y un quinto de los de software declararon que contrataban menos por la IA. Los juniors pasaron del 21% al 14% del personal técnico.
El informe menciona el caso de un equipo que redactaba los textos de la interfaz de Claude. En la primavera boreal de 2026, implementó un sistema para que agentes de IA escribieran ese contenido de forma autónoma. El equipo rotó a redactar instrucciones y pruebas para el modelo. “Los redactores que usaban el lenguaje para mover a personas ahora lo usan para mover a Claude”, resume su jefe.
Las planillas de entrevista muestran otro dato: en 2024, los entrevistadores mencionaban el uso de herramientas de IA en el 5% de las evaluaciones técnicas; en 2026, el triple. En puestos no técnicos, la mención se cuadruplicó desde el 7%.
El informe señala que los ingenieros suben cinco veces más código que hace seis meses y que las horas de los agentes superan seis a uno a las horas humanas. También reconoce que, en algunos puestos, los empleados se alejan cada vez más del trabajo concreto que les formó las habilidades.
La empresa propone dos medidas: que los empleados tengan acciones y un sistema de alerta temprana que mide puesto por puesto qué tareas está absorbiendo la IA, para reubicar a la gente antes de que sobre. La movilidad entre áreas subió 50% en un año. El informe aclara que la protección para los que ya están adentro no beneficia a los que nunca fueron contratados, y deja el resto a políticas estatales de recapacitación y sostén de ingresos.
El documento también admite una limitación: al comparar a los ingenieros que adoptaron agentes autónomos con los que no, los primeros ya venían produciendo más desde antes de adoptarlos. Parte del salto de productividad es selección, no herramienta.
