Mariano Ernesto Páez, de 58 años, fue arrestado junto a su pareja acusado de sustraer 1,5 millones de pesos de un comercio de materiales de construcción. La causa se inició por una denuncia de la empresa y la revisión de cámaras de seguridad.
El empresario santiagueño Mariano Ernesto Páez, de 58 años, fue detenido en las últimas horas en el marco de una causa por robo, según informaron fuentes policiales. La detención se produjo en una vivienda de la calle Alvear, en el barrio Alberdi de la capital provincial, y también fue arrestada su pareja, una mujer de 34 años, señalada como presunta coautora del hecho.
De acuerdo con la denuncia, el episodio ocurrió el pasado fin de semana en una sucursal de la firma Lo Bruno, ubicada sobre la calle Juan Núñez del Prado en Termas de Río Hondo, un establecimiento dedicado a la venta de herramientas, pinturas y materiales para la construcción. Páez concurrió al negocio acompañado por su pareja y realizaron una compra. Cuando se encontraban en el sector de cajas, se habría producido la maniobra que dio origen a la investigación.
Según la reconstrucción difundida por el diario El Liberal, una empleada se retiró momentáneamente de su puesto y dejó varios fajos de billetes a la vista. El empresario habría introducido una mano por la ventanilla de pagos, tomado el efectivo y entregádoselo a su acompañante. La maniobra habría quedado registrada por las cámaras de seguridad del comercio.
Los responsables del establecimiento revisaron las grabaciones y reconocieron a las personas que aparecían en las imágenes. Con esos elementos, la empresa presentó una denuncia y tomó intervención el Departamento Robo y Hurto de Las Termas de Río Hondo. El juez de Control y Garantías Silvio Salice ordenó la detención de Páez y de su pareja. Ambos quedaron a disposición de la Justicia mientras se investigan sus respectivas responsabilidades.
Páez es un empresario vinculado al transporte público de pasajeros en Santiago del Estero. Su nombre había trascendido las fronteras provinciales por la situación judicial que atravesó su hija, la abogada Agostina Páez, durante unas vacaciones en Brasil. La joven fue detenida después de un incidente ocurrido en un bar, donde realizó gestos que dieron lugar a una investigación por racismo. Permaneció privada de su libertad y posteriormente debió utilizar una tobillera electrónica mientras avanzaba el expediente. Tras pagar una caución de 18.500 dólares, consiguió que le retiraran el dispositivo de monitoreo y regresó a la Argentina en marzo de este año.
El empresario había estado detenido anteriormente en una investigación por violencia de género iniciada a partir de una denuncia de su expareja, la abogada Estefanía Budán.
