El pontífice de 71 años fue operado en el Policlínico Gemelli de Roma, donde se le extirpó el lóbulo inferior del pulmón derecho mediante técnica videoasistida. El parte médico indicó que la intervención concluyó sin complicaciones.
El papa León XIV pasó «una noche tranquila» tras la intervención quirúrgica en la que se le realizó la extirpación total de un adenocarcinoma pulmonar en el Policlínico Gemelli de Roma.
«El Papa pasó una noche tranquila. Más información a lo largo del día», señaló el parte difundido por la Sala de Prensa de la Santa Sede a través de sus redes sociales.
Este martes se había informado que la intervención de cirugía torácica fue «sin complicaciones y que concluyó con éxito». La operación duró 90 minutos y, en el mismo parte médico, se señaló que a León XIV «se le extirpó el lóbulo inferior del pulmón derecho» mediante una técnica videoasistida.
«El examen histológico in situ ha confirmado el diagnóstico de adenocarcinoma pulmonar, tal y como se sospechaba a partir de los exámenes preoperatorios», indicó el comunicado difundido por la Sala de Prensa de la Santa Sede, que también dio a conocer el informe de los médicos Luigi Carbone y Stefano Margaritora, especialistas en cirugía torácica.
El Santo Padre despertó con normalidad de la anestesia y, tras un breve período de observación, regresó a su habitación en la décima planta del Policlínico Gemelli de Roma. La intervención se realizó este martes en ese centro médico, adonde el pontífice había ingresado al mediodía.
Según una fuente del Vaticano citada por AFP, el pontífice pidió la cena después de la operación. Además, se están realizando nuevos estudios para determinar si el cáncer se extendió a otras partes del cuerpo.
El pontífice, de 71 años, había anunciado el domingo, después del rezo del Ángelus, que debía someterse a una operación para extirpar un nódulo pulmonar que había sido detectado en una etapa temprana y se encontraba bien localizado.
