Una investigación realizada en España y Dinamarca con casi 17.000 participantes halló placas en las arterias en uno de cada 13 menores de 30 años. Los resultados fueron publicados en The New England Journal of Medicine.
Un estudio realizado en España y Dinamarca con 16.808 adultos con una edad media de 45 años detectó aterosclerosis en casi el 60% de los participantes. La investigación, denominada REACT DETECT, fue presentada en el Congreso de la Sociedad Europea del Corazón y publicada simultáneamente en la revista The New England Journal of Medicine.
La aterosclerosis es la acumulación de grasa, colesterol y otras sustancias en las arterias, lo que forma placas o ateromas. Estas placas pueden dificultar u obstruir el flujo sanguíneo y derivar en infartos, ataques cerebrovasculares (ACV) o muerte súbita. Según los autores, la enfermedad está detrás de la mayoría de las 20 millones de muertes anuales por enfermedad cardiovascular a nivel mundial.
El estudio evaluó a personas aparentemente sanas, sin enfermedad cardiovascular conocida, de entre 18 y 70 años, mediante técnicas de imagen para detectar placas en las arterias carótidas (cuello), femorales (piernas) y coronarias (corazón). Se halló que más de uno de cada 10 participantes del grupo más joven (18 a 29 años) ya presentaba placa en alguna arteria. La proporción aumentó progresivamente hasta alcanzar a 9 de cada 10 entre los 60 y 70 años.
Los investigadores también reportaron diferencias según el sexo. En los varones, la prevalencia de aterosclerosis aumentó desde etapas más tempranas, entre 5 y 10 años antes que en las mujeres. En ellas, el incremento más acelerado se observó entre los 40 y 60 años, en coincidencia con la transición menopáusica.
Henning Bundgaard, del Rigshospitalet (Hospital Universitario de Copenhague, Dinamarca) y uno de los líderes de la Iniciativa REACT, explicó: «Actualmente, el riesgo de una persona de desarrollar una enfermedad cardiovascular aterosclerótica se estima en función de sus factores de riesgo, como la edad, el sexo, el tabaquismo, la presión arterial y los niveles de colesterol, y esto determina si se prescriben estrategias de prevención primaria». Y añadió: «Este enfoque se basa en una estimación, no en el conocimiento de la presencia real de la enfermedad (es decir, placas ateroscleróticas), y podríamos estar perdiendo oportunidades importantes para prevenir eventos cardiovasculares en personas en quienes la aterosclerosis se ha desarrollado durante muchos años».
Valentín Fuster, otro de los autores del trabajo y referente de la cardiología, afirmó en un comunicado difundido por el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC, Madrid): «Llevamos años proponiendo que una intervención precoz sobre la aterosclerosis podría no solo evitar que progrese, sino incluso permitir su curación».
La fase 2 del estudio, denominada REACT-PROTECT, está prevista para desarrollarse entre 2027 y 2032. En esa etapa, los investigadores realizarán un ensayo clínico aleatorizado para evaluar si una estrategia de prevención guiada por técnicas de imagen reduce de forma más eficaz la aparición de infartos, ACV y otros eventos cardiovasculares que el modelo actual basado en la estimación por factores de riesgo.
Fernando Botto, cardiólogo y consultor en el área de investigación clínica del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA), señaló a Clarín que el estudio «le pone la tapa al tema» por su magnitud y rigurosidad metodológica. Botto indicó que en la Argentina la mediana de infarto en varones es de 59 años y que «a los 59 años ya se infartó la mitad de los que se iban a infartar».
Consultado sobre las imágenes para detectar placas, Botto afirmó: «Los varones después de los 30 o 35 años ya podrían hacerse algún estudio vascular. Las mujeres, después de los 35 o 40 años». Y agregó: «No todo el mundo se tiene que hacer un estudio de imágenes. Nosotros actualmente estratificamos el riesgo con puntajes como el score de riesgo. Cuando un score da de alto riesgo, ese paciente ya presenta mucha carga de aterosclerosis seguro. Ahora, cuando te da riesgo intermedio, las guías recomiendan hacer imágenes».
Respecto de los pacientes de bajo riesgo, Botto sostuvo: «Hay discusión, porque te dicen que no, pero hay un 60-65% de prevalencia de mucha carga de aterosclerosis en los de bajo riesgo y esos son precisamente los que subestimamos».
Sobre las medidas una vez detectadas las placas, el cardiólogo explicó: «Ahí entra el concepto de prevención cardiovascular primaria: antes de que tenga un infarto o un ACV, hay que hacer un buen interrogatorio sobre alimentación, actividad física, peso, presión, lípidos, e investigar factores emocionales o psicosociales». Y concluyó: «No hace falta ningún estudio por imágenes para recomendar lo que está bien y educar al paciente. Si después de los 40-45 años más del 50% tiene aterosclerosis, aunque no tengas medios para hacer imágenes, hay que educar en salud: controlar colesterol, presión, peso y no fumar».
