Agustín Añó y Pablo Abraham fueron sancionados por ingresar con una camioneta a un área protegida de San Juan y dejarla atascada durante 27 días. La Justicia revisará la sanción.
Agustín Añó, médico mendocino de 46 años, y su acompañante Pablo Abraham apelaron la multa de $9.231.440 que les impuso el juez de Paz de Calingasta, Andrés Troche, por haber conducido una camioneta Toyota Hilux por un sector prohibido de la Pampa del Leoncito, en San Juan, el 8 de agosto pasado. El vehículo quedó empantanado en el terreno arcilloso y permaneció atascado durante 27 días bajo custodia de la Gendarmería, hasta que una disposición judicial autorizó su remoción el 4 de septiembre.
La sanción económica fue aplicada de manera individual a ambos hombres, en el marco de la ley provincial 571-F de protección del Monumento Natural Provincial, Sitio Histórico Provincial y Lugar Histórico Provincial. El expediente fue elevado a la Cámara de Apelaciones para su revisión. Hasta que el tribunal se pronuncie, el caso mantendrá su trámite regular y la resolución definitiva dependerá de lo que determinen los magistrados de segunda instancia.
Daños permanentes
Según un relevamiento efectuado por especialistas, la humedad del terreno durante la incursión provocó surcos de hasta 8 centímetros de profundidad, muy por encima de los 2,5 o 3 centímetros registrados en faltas anteriores cometidas por vehículos UTV sobre suelo seco. El paso del vehículo, que ingresó pese a la prohibición de circulación y recorrió alrededor de 1,5 kilómetros, dejó huellas que, según especialistas, demorarán unos 80 años en revertirse.
La justicia de San Juan sancionó a Añó y a Abraham no solo por haber ingresado al área protegida, sino también por las maniobras realizadas después de que la camioneta quedara atascada en el terreno. Por los intentos de retirar la camioneta habrían ocasionado daños adicionales. Los hombres utilizaron una escalera plegable destinada al traslado de motos, pero la estructura se enterró más en el suelo. Después, una de las motos que transportaban habría circulado por el sector y generado más rastros.
La multa fijada para cada uno equivale a 16 sueldos correspondientes al escalafón administrativo mínimo de la administración pública de San Juan, lo cual se traduce en una pena de $4,3 millones para cada uno. Es decir, un total de $8,6 millones.
La Dirección de Patrimonio Cultural del Ministerio de Turismo, Cultura y Deporte del Gobierno de San Juan avanza en la elaboración del Plan de Manejo y Desarrollo Sostenible de la Pampa del Leoncito. La iniciativa busca regular las actividades recreativas, turísticas, científicas y deportivas, e incorporar a vecinos de Calingasta y a prestadores locales en la toma de decisiones sobre el área protegida. Según trascendió, el objetivo es compatibilizar el uso turístico con la conservación del ecosistema.
Por ahora, el juez Troche confirmó que el turismo se desarrolla con normalidad y que no se registraron nuevas infracciones en la reserva natural, aunque la discusión sobre el alcance de la sanción sigue abierta.
Sitio protegido
Pampa del Leoncito, conocida también como Barreal Blanco, es un área protegida ubicada en el departamento de Calingasta, al oeste de la provincia de San Juan, y está dentro del Parque Nacional del Leoncito. La zona tiene 12 kilómetros de largo y tres kilómetros de ancho. Cuenta con una superficie blanca y llana, compuesta de limos y arcillas de origen salino, según se lee en la página web de la Secretaría de Cultura de San Juan.
Su superficie plana y blanca genera una vista única de la Cordillera de los Andes. El viento es casi constante y el carrovelismo es el deporte más practicado, ya que se puede alcanzar una velocidad de hasta 120 kilómetros por hora por la fuerza de las ráfagas. Las actividades permitidas, además del carrovelismo, son el kitebuggy, avistaje de aves, observación astronómica, trekking, geoturismo y actividades culturales y educativas.
Para conservar el entorno, el gobierno de San Juan recomienda: no realizar maniobras bruscas ni frenadas con vehículos; no arrojar residuos y respetar la vegetación; no ingresar cuando la superficie está con agua; evitar el tránsito de vehículos pesados; no acampar en la zona; y, en caso de practicar carrovelismo, hacerlo con precaución.
