Según el informe mensual de una entidad del sector, el precio promedio pagado al productor en agosto de 2026 fue de $535 por litro, con un aumento interanual del 13%, por debajo de la inflación del 33,5%. Los costos de producción registraron incrementos en combustibles, mano de obra y reposición de hacienda.
El sector lechero argentino atraviesa un escenario de ajuste en sus márgenes productivos. Según el último informe mensual elaborado por la entidad que evalúa el indicador insumo-producto en el campo, el precio de la leche mostró en agosto de 2026 un deterioro frente a la inflación y a los costos operativos de la actividad.
El estudio monitorea la evolución de las relaciones entre precios y costos en el agro, con un enfoque insumo-producto para evaluar la competitividad de los productores.
El informe se focaliza en la leche debido a que en agosto de 2026 el precio promedio pagado al productor alcanzó $535 por litro, con un incremento del 13% interanual y 1,5% mensual, por debajo de la inflación acumulada en el período, que fue del 33,5%. En términos reales, el precio de la leche se ubicó en uno de sus niveles más bajos de los últimos 10 años, lo que afectó su capacidad de compra frente a distintos costos de producción.
Aumento de costos e impacto en el tambo
La pérdida de capacidad de compra afectó a la mayoría de los rubros estratégicos que componen la estructura de costos de la producción láctea:
- Combustibles: El gasoil fue el insumo que más se encareció en términos relativos. En agosto se necesitaron 4,7 litros de leche por cada litro de gasoil, un 53% más que en agosto de 2025 (+1,6 litros) y un 44% por encima del promedio histórico.
- Mano de obra: Para abonar el salario de un empleado rural hicieron falta 2.209 litros de leche, lo que implica una suba del 20% interanual (+369 litros) y un desfase del 33% respecto a la media de los últimos cinco años.
- Reposición de hacienda: Para adquirir una ternera R.C. (12 a 14 meses) se requirieron 2.559 litros de leche, con un incremento del 18% interanual (+396 litros). Para la vaca conserva buena hicieron falta 4,6 litros por kilo, con un aumento del 19% interanual y 33% por encima de su promedio histórico.
- Nutrición animal (comportamiento mixto): Con el maíz a USD 187/tn, la tonelada demandó 531 litros de leche, un 5% más que un año atrás (+23 litros) y un 4% sobre el promedio histórico. La alfalfa brindó un alivio: el kilo de semilla requirió 18,4 litros de leche, una baja del 27% a 28% interanual (-7 litros) y 6% por debajo del promedio del quinquenio.
