Un estudio de la Universidad de San Andrés encontró que el 40% de los adultos se considera satisfecho con su vida personal, mientras que el 39% se declara insatisfecho. El relevamiento, realizado en septiembre sobre 999 casos, midió diez dimensiones del bienestar subjetivo.
El Índice de Bienestar, elaborado por la Universidad de San Andrés (Udesa) por encargo de OSDE, registró que el 40% de los adultos consultados se considera “muy” o “algo” satisfecho con su vida personal, mientras que el 39% se declara insatisfecho. Un 17% respondió que no está ni satisfecho ni insatisfecho.
El estudio, coordinado por Diego Reynoso, investigador del Conicet y profesor de Udesa, se realizó en septiembre sobre 999 adultos con acceso a internet de todo el país y tiene un margen de error de +/-3,1 puntos porcentuales. El índice general se ubicó en 3,34 puntos sobre cinco, prácticamente estable respecto de los meses anteriores.
El relevamiento descompone el bienestar en diez dimensiones: situación económica y laboral, vínculos sociales, relaciones familiares, salud física y mental, tiempo libre, vivienda, formación y estudios, y sentido de propósito. Cada dimensión se califica en una escala de uno a cinco.
Los vínculos familiares obtuvieron el promedio más alto, con 3,93 puntos y un 70% de satisfacción neta. Le siguieron las relaciones con amigos y el círculo social, con 3,72 puntos y 62% de satisfacción. “Los dos componentes donde hay mayor satisfacción son la relación con la familia y los amigos”, afirmó Reynoso.
En el extremo opuesto, la situación económica personal registró 2,48 puntos y solo 29% de satisfacción, el peor registro de las diez dimensiones. La situación laboral quedó penúltima, con 2,85 puntos y 37% de satisfacción.
El informe también detectó diferencias por nivel socioeconómico y edad. Los sectores ABC1 alcanzaron un índice promedio de 3,74, mientras que en los segmentos D1D2 descendió a 3,20. Los boomers obtuvieron 3,66 puntos y los millennials, 3,15, el valor generacional más bajo.
Respecto de los hábitos, el estudio encontró asociaciones entre el bienestar y variables como la alimentación, la actividad física, el contacto con la naturaleza y la frecuencia de reuniones sociales. Quienes consideran que llevan una dieta “muy saludable” alcanzaron un índice de 3,80 puntos, mientras que entre quienes definen su alimentación como “nada saludable” fue de 2,62. No reunirse nunca con personas fuera del hogar se asoció con un índice de 2,95, mientras que hacerlo tres veces por semana lo elevó a 3,66.
Reynoso aclaró que el diseño del estudio es observacional y permite detectar relaciones entre variables, pero no establecer relaciones causales. “Este es un estudio observacional”, sostuvo durante la presentación.
En cuanto a la meditación o la oración, el índice más alto correspondió a quienes practican una o dos veces por semana (3,56 puntos), por encima de quienes lo hacen a diario. El 59% de los encuestados dijo no hacerlo nunca.
Consultados sobre sus expectativas a diez años, el 46% de los argentinos cree que su vida será mejor que ahora; el 18% imagina que estará igual y el 12% peor.
