Se trata del desarrollo Bajo del Choique-La Invernada de Pluspetrol y GyP en Neuquén, y la nueva planta de vehículos electrificados de Toyota en Buenos Aires. Con estas incorporaciones, el régimen acumula 26 proyectos aprobados por más de u$s58.000 millones.
Dos nuevos proyectos fueron aprobados bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) durante los últimos días, según se informó oficialmente. Las incorporaciones son el desarrollo Bajo del Choique-La Invernada de Pluspetrol junto a Gas y Petróleo del Neuquén (GyP) en Vaca Muerta, y la nueva planta de vehículos electrificados de Toyota en Zárate. Entre ambos proyectos se anunciaron inversiones por cerca de u$s13.700 millones.
El proyecto neuquino se ubica entre los desarrollos de upstream de mayor escala aprobados hasta el momento, mientras que el de Toyota representa la primera gran apuesta de la industria automotriz dentro del régimen.
Detalles de los proyectos aprobados
Pluspetrol y GyP recibieron la aprobación para desarrollar Bajo del Choique-La Invernada en Neuquén, con una inversión prevista de u$s12.400 millones durante los próximos 25 años. El plan contempla perforar más de 620 pozos horizontales, construir cuatro plantas de procesamiento y producción y desarrollar nueva infraestructura de evacuación. El objetivo es superar los 100 kbbl/d de petróleo y alcanzar hasta 12 MMm3/d de gas cuando el proyecto llegue a plena escala. Según los datos disponibles, el área producía 5,6 kbbl/d a fines de 2024 y Pluspetrol venía acelerando su desarrollo desde que adquirió los activos que pertenecían a ExxonMobil.
Toyota invertirá u$s1.341 millones para construir una nueva planta dentro de su complejo industrial de Zárate, provincia de Buenos Aires. La instalación estará dedicada a producir un vehículo 100% electrificado, una tecnología que actualmente no se fabrica en el país, y se convirtió en el primer proyecto de la industria automotriz aprobado bajo el RIGI. Tendrá un perfil exportador, con cerca del 70% de la producción destinada a mercados externos y exportaciones estimadas en u$s1.280 millones anuales. Se proyectan más de 3.600 empleos directos e indirectos durante la construcción y más de 2.600 una vez que la planta entre en operación.
Estado actual del RIGI
Con estas incorporaciones, el RIGI acumula 26 proyectos aprobados por más de u$s58.000 millones. Además, hay otras 12 iniciativas pendientes de aprobación por cerca de u$s110.000 millones, por lo que la cartera en evaluación prácticamente duplica el monto que ya recibió luz verde.
La distribución sectorial muestra una concentración en minería y Oil & Gas. La primera reúne inversiones aprobadas por u$s28.997 millones, mientras que los proyectos vinculados a Oil & Gas totalizan u$s24.479 millones. En conjunto, ambos sectores explican más del 90% del CAPEX aprobado bajo el régimen. Por detrás aparecen otros proyectos industriales por u$s4.327 millones, entre ellos iniciativas vinculadas a fertilizantes, siderurgia y ahora también la industria automotriz, mientras que el sector energético suma u$s743 millones.
A nivel provincial, San Juan encabeza el ranking de inversiones con u$s21.717 millones aprobados, impulsado principalmente por los grandes proyectos mineros de cobre. En segundo lugar aparece Neuquén, con u$s13.301 millones, seguida por Río Negro con u$s11.178 millones, ambas apoyadas por los desarrollos vinculados a Vaca Muerta tanto de upstream como de midstream. Más atrás se ubica Buenos Aires con u$s4.582 millones, que ganó peso con la incorporación del proyecto de Toyota en Zárate, mientras que Salta acumula u$s3.692 millones. Catamarca, Jujuy, Mendoza y Santa Fe completan el mapa.
Las dos aprobaciones de esta semana muestran dos aspectos del RIGI. Por un lado, el régimen continúa acompañando la expansión de sectores en los que Argentina ya cuenta con una ventaja clara, como Vaca Muerta. Por el otro, empieza a incorporar inversiones industriales de gran escala, como la de Toyota, que amplían el alcance hacia nuevas cadenas productivas. Con u$s58.546 millones ya aprobados y otros u$s110.214 millones todavía en evaluación, el próximo paso será ver cuánto de ese volumen comprometido empieza efectivamente a transformarse en obras, empleo, producción y exportaciones.
