La cadena de panaderías comunicó el cierre a través de WhatsApp durante la madrugada. Los trabajadores se encontraron con los locales cerrados y sin poder retirar sus pertenencias.
La cadena de panaderías Pandanés cerró todos sus locales en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y alrededor de 150 empleados quedaron sin trabajo, según informaron los propios trabajadores tras encontrar las tiendas cerradas al presentarse por la mañana para comenzar su jornada laboral.
De acuerdo con el testimonio de varios empleados, la empresa envió un mensaje a través de WhatsApp para comunicar el cierre y avisar a los trabajadores que no se presenten en los locales por la mañana.
Sin embargo, muchos se encontraron con las persianas cerradas al llegar, sin poder ingresar y sin mayores precisiones sobre lo sucedido.
“Somos 150 trabajadores, más o menos, un poco más. A las 3:56 de la mañana nos mandaron que no nos presentemos directamente a la empresa a trabajar. Obviamente a esa hora estoy durmiendo. Voy al trabajo como siempre y me encuentro con un candado en la puerta y sin poder ingresar. Ni pudimos sacar nuestras pertenencias”, expresó Analía Centeno, una de las trabajadoras despedidas, en diálogo con la radio El Destape 1070.
A su vez, Centeno sostuvo que la empresa contaba hace unas semanas con al menos 22 locales y que actualmente, luego del cierre de dos sucursales, disponían de 20 más una planta de producción.
“20 locales donde aproximadamente se desempeñan ocho o diez personas en cada uno, todos han cerrado en simultáneo. También les pasó a los de la planta, estamos todos en la misma”, contó.
Hasta el momento, la compañía no publicó ningún comunicado oficial. En su página web, la empresa se describe como una “industria artesanal que elabora pan de masa madre sin conservantes ni otros aditivos”.
“Nuestra propuesta viene de la tradición danesa donde el pan no es sólo un acompañamiento, es un alimento de todos los días. Esa es nuestra visión y por eso trabajamos: para ofrecer un pan rico en calidad, sabor y textura a miles de mesas”, agrega.
La empresa nació en 2017 con el impulso de Lise Lundme Funch, una ciudadana danesa que se radicó en el país. Empezó como un emprendimiento y tras unirse a Klaus Riskaer Pedersen, la iniciativa se expandió.
Según el sitio web, contaban con locales en Palermo, Recoleta, Barrio Norte, Cañitas, Balvanera, Colegiales, Belgrano, Villa Crespo, Villa Ortúzar, Villa del Parque, Villa Urquiza y Caballito.
