La ejecución de Christa Pike, condenada a muerte en Tennessee, Estados Unidos, no se completó este miércoles. Sus abogados informaron que fue internada en un hospital después de que testigos la vieran respirar y la escucharan roncar tras la inyección letal.
La ejecución de Christa Pike, condenada a muerte en Tennessee, Estados Unidos, no se completó este miércoles, según informaron sus abogados. Pike fue internada en un hospital cercano después de que los testigos presentes observaran que continuaba respirando y la escucharan roncar tras recibir la inyección letal.
Poco antes, la Corte Suprema de Estados Unidos había autorizado que Pike fuera la primera mujer en ser ejecutada por inyección letal en ese estado en doscientos años.
El equipo de defensa de Pike declaró en un comunicado: “Esta noche, el estado de Tennessee una vez más falló en llevar a cabo una ejecución legal. Christa está siendo atendida en un hospital cercano. No se nos ha informado sobre su condición”.
Los abogados agregaron: “Las preocupaciones planteadas por la señora Pike resultaron ser ciertas: dificultad para acceder a las venas, venas reventadas, pentobarbital en mal estado, ausencia de atención médica de emergencia disponible cuando, de forma inevitable, algo sale mal, todo bajo un protocolo que sigue envuelto en el secreto”.
La ejecución estaba programada para las 10:00 hora local (15:00 GMT) en la Institución de Máxima Seguridad Riverbend, con testigos presentes. “Parece que esto no salió como se suponía que debía salir”, declaró el periodista de investigación John North, de WBIR, quien presenció el hecho. “Cuando salimos del edificio, hasta donde sabíamos, probablemente seguía viva”.
Siete reporteros que se encontraban en la sala para presenciar la ejecución informaron en una transmisión en vivo que la mujer de 50 años cantaba y se movía en determinados momentos, se quejó de dolor en el brazo tras la inyección y estaba viva y roncando antes de que los funcionarios penitenciarios les ordenaran salir del recinto.
En la transmisión en directo se observó una ambulancia con las luces encendidas saliendo del lugar de la ejecución.
Christa Pike fue condenada a la pena capital cuando tenía 18 años. Ella y su novio golpearon y mataron a Colleen Slemmer en un campamento de formación profesional para jóvenes. Su pareja, que entonces tenía 17 años, fue condenado a cadena perpetua por ser menor de edad.
El asesinato, ocurrido en 1995, atrajo la atención de la prensa nacional después de que el cuerpo sin vida de Slemmer fuera encontrado con una estrella de cinco puntas grabada en el pecho, un símbolo que suele asociarse con rituales satánicos.
Sus abogados, en una petición de clemencia enviada al gobernador de Tennessee, Bill Lee, manifestaron que Pike “tenía 18 años cuando cometió su delito, y sufría una enfermedad mental grave”. Y añadieron que “era una niña que soportó violaciones reiteradas, violencia sexual, abandono y traumas profundos”.
