El partido, disputado en Santiago del Estero, finalizó con incidentes y fue detenido por el árbitro Darío Herrera antes del tiempo reglamentario. Rosario Central obtuvo su decimocuarto título.
El partido correspondiente a la final de la Supercopa Internacional se disputó en Santiago del Estero entre Rosario Central y Estudiantes. El encuentro finalizó con incidentes entre los jugadores y fue detenido por el árbitro Darío Herrera antes de que se cumpliera el tiempo reglamentario. Rosario Central se impuso por 3-1 y obtuvo el título, el decimocuarto de su historia.
Previamente, jugadores de Estudiantes habían recibido de espaldas a los de Rosario Central después de que la AFA los proclamara campeones por salir primeros en la tabla anual.
A los 23 minutos del primer tiempo, Ángel Di María empató para Rosario Central con un tiro libre al borde del área. En tiempo adicionado, Di María convirtió de penal y puso a Central arriba. Sobre el final del partido, Julián Fernández aprovechó que el arquero Muslera había ido en busca del empate y puso el 3-1 desde mitad de cancha y sin arquero.
El presidente de Estudiantes, Juan Sebastián Verón, aplaudió irónicamente desde el palco y publicó en Instagram una historia con el texto: “Maltrataron a la gente y la impunidad que manejan para robarte es increíble… innecesario para esto nos traen hasta acá. Jajajajajaja. Una puesta en escena ridícula”.
Tras el tercer gol, los jugadores de ambos equipos se agarraron a trompadas y continuaron en el camino a los vestuarios. El árbitro Darío Herrera decidió terminar el encuentro.
El equipo dirigido por el Cacique Medina se había puesto en ventaja al minuto de juego. Tras una escalada de Tomás Palacios, tiró un centro por la izquierda que capitalizó Guido Carrillo y Alexis Castro, abajo del arco para abrir el marcador.
