Un documento del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (Enrege) correspondiente al período septiembre 2025 – febrero 2026 detalla la frecuencia y duración de las interrupciones del servicio en las áreas de Edenor y Edesur, y calcula bonificaciones por $21.481 millones. Edenor cuestionó los datos y pidió una rectificación.
Un informe preliminar del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (Enrege) analizó la calidad del servicio eléctrico en las áreas de concesión de Edenor y Edesur entre septiembre de 2025 y febrero de 2026. El documento, al que LA NACION accedió mediante un pedido de acceso a la información pública, detalla la frecuencia y duración de las interrupciones por partido del conurbano bonaerense y por comuna de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y calcula bonificaciones para los usuarios afectados.
El informe utiliza dos indicadores: SAIFI, que mide la cantidad promedio de interrupciones por usuario en el semestre, y SAIDI, que acumula las horas sin suministro. Según los datos preliminares, San Vicente registró el peor desempeño en el área de Edesur, con 16,14 interrupciones y 23,27 horas acumuladas sin luz por usuario. Le siguieron Cañuelas (12,09 cortes y 21,53 horas) y Presidente Perón (11,71 cortes y 14,81 horas). También presentaron indicadores elevados Ezeiza (8,57 cortes y 13,65 horas) y Esteban Echeverría (7,75 cortes y 12,58 horas).
En el área de Edenor, los mayores desvíos se observaron en General Las Heras (4,79 cortes por usuario), Pilar (4,10) y Tres de Febrero (9,43 horas acumuladas). El informe concluye que Edenor superó el límite de frecuencia en Pilar, San Fernando y las comunas porteñas 11, 12 y 15, y el límite de duración en Tres de Febrero y San Fernando.
En la Ciudad de Buenos Aires, dentro del área de Edesur, la Comuna 5 (Almagro y Boedo) registró la mayor frecuencia con 3,62 cortes por usuario, mientras que la Comuna 8 (Villa Soldati, Villa Riachuelo y Villa Lugano) tuvo la mayor duración con 6,80 horas acumuladas.
El documento calculó bonificaciones por $21.481 millones vinculadas específicamente a la frecuencia y duración de los cortes. De ese total, $20.849 millones corresponden a Edesur y alcanzarían a 715.417 usuarios, con un promedio de $29.143 entre los clientes bonificados. Para Edenor se calcularon $631 millones, destinados a 123.981 usuarios, con un promedio de $5.093. Los montos individuales dependen de las interrupciones sufridas por cada usuario. El mayor promedio se registró en Cañuelas, con $127.257.
Al sumar otros problemas detectados en el semestre, como deficiencias en la tensión eléctrica ($6.003 millones) e incumplimientos comerciales ($4.502 millones), el total asciende a $31.986 millones. Edesur concentra $28.374 millones y Edenor, $3.612 millones.
Edenor cuestionó los datos del informe: sostuvo que detectó «inconsistencias y errores materiales importantes» en su procesamiento y que pidió formalmente una rectificación al organismo. La empresa no precisó qué indicadores, localidades o montos considera erróneos. Hasta que el regulador se pronuncie, los números publicados corresponden a la versión preliminar disponible.
Edesur, por su parte, señaló a LA NACION que sus datos llegan hasta febrero y afirmó que, en lo que va de este año, redujo un 30% el tiempo promedio de interrupción del servicio. La compañía vinculó esa mejora con cambios en su conducción y mencionó, entre sus obras, la construcción de la subestación Guillón. También informó que obtuvo un crédito por $320.000 millones para inversiones destinadas a mejorar la red.
El apagón que afectó a más de dos millones de personas el sábado pasado ocurrió fuera del semestre examinado y no integra estos cálculos. El Enrege abrió una investigación específica para reconstruir la falla de la subestación Malaver y determinar las responsabilidades. Las eventuales sanciones por ese episodio seguirán un trámite separado.
