Mariah Thomas, de 28 años, se declaró culpable de poner en peligro el bienestar de un menor con resultado de muerte. La fiscalía retiró el cargo de asesinato en primer grado.
La muerte de Za’riah Thomas, una bebé de un mes de vida, ocurrió el 9 de febrero de 2024 en Kansas City, Misuri. La niña fue hallada con quemaduras graves dentro de un horno encendido en la vivienda familiar, según documentos judiciales citados por Fox News.
Mariah Thomas, de 28 años, se declaró culpable el martes del delito de poner en peligro el bienestar de un menor con resultado de muerte. Como parte de un acuerdo entre la fiscalía y la defensa, el cargo de asesinato en primer grado fue retirado. Thomas fue sentenciada a 13 años en el Departamento de Correccionales, sin posibilidad de libertad condicional, según los registros del Tribunal del Condado de Jackson.
El 9 de febrero de 2024, efectivos de la policía de Kansas City llegaron a una vivienda tras recibir un llamado por un bebé que no respondía. Al ingresar, encontraron a la niña con quemaduras en todo el cuerpo. Los bomberos constataron que había muerto en el lugar.
Los documentos de la acusación formal indican que Thomas se disponía a acostar a su hija para la siesta cuando ocurrió el hecho. Un familiar declaró ante los investigadores que Thomas le dijo: “Creí que la había puesto en su cuna y accidentalmente la puse en el horno”.
La pericia en la escena aportó detalles que sustentaron los cargos. La bebé llevaba un body sobre el pañal, y los investigadores comprobaron que la tela había quedado fundida. En el living se hallaron restos de una manta de bebé con importantes marcas de quemaduras.
Tras ser informada de sus derechos, Thomas declinó dar declaraciones a los detectives. Sin embargo, accedió a entregar una muestra de sangre y a permitir que las autoridades accedieran a la información de su teléfono celular, tal como consta en los documentos.
La fiscalía presentó el caso de manera gradual. En un primer momento, Thomas fue imputada únicamente por poner en peligro el bienestar de un menor. Más adelante, los fiscales incorporaron el cargo de asesinato en primer grado, que fue el que habilitaba una posible condena a prisión perpetua.
La jueza Sarah A. Castle dictaminó que Thomas ingresó al acuerdo de manera libre y voluntaria, con plena comprensión del cargo y sus implicancias. El fallo consigna además que la defensa de enfermedad mental no fue invocada en el proceso.
La entonces fiscal del Condado de Jackson, Jean Peters Baker, se pronunció al momento de anunciarse la imputación original. “Reconocemos el carácter espantoso de esta tragedia y el peso que sentimos por la pérdida de esta preciosa vida. Confiamos en que el sistema de justicia penal responda de manera adecuada ante estas terribles circunstancias”, afirmó Baker, en declaraciones recogidas por Fox News.
Thomas fue devuelta a la custodia del sheriff del Condado de Jackson a la espera de su traslado a la prisión estatal. La jueza Castle también ordenó el pago de USD 68 al Fondo de Compensación para Víctimas de Delitos de Misuri y eximió a la condenada del pago de las costas judiciales restantes.
