La jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, manifestó diferencias con el Gobierno en torno al Presupuesto 2027, específicamente en los cambios sobre discapacidad, y desmintió al jefe de Gabinete, Diego Santilli. La disputa se suma a otros desencuentros en materia económica y de tierras.
La jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, cuestionó los cambios introducidos en el Presupuesto 2027 relacionados con discapacidad y desmintió al jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien había sostenido que ella se retiró antes de que el tema se tratara en la mesa política. «Eso es mentira», respondió Bullrich el domingo 20. Además, anunció que llevará el reclamo al propio Presidente.
El jueves previo, Bullrich había advertido: «No estaba enterada, tenemos que corregir eso». El proyecto altera la actualización de los aranceles de los prestadores y el sistema de prestaciones. Bullrich sostuvo que la falta de información perjudica los acuerdos que debe construir en el Congreso. La queja evidencia una fractura entre quienes redactan las medidas y quienes deben conseguir los votos.
El malestar se manifestó públicamente cuando difundió un video de su trabajo en el Senado musicalizado con «No me importa», de Lali Espósito, una artista enfrentada con Milei.
En materia económica, Bullrich ya había expresado diferencias. En una exposición en la Universidad de San Andrés, difundida el 12 de septiembre, admitió su preocupación por la velocidad de la recuperación. Aunque respaldó el ordenamiento macroeconómico, reclamó que sus beneficios llegaran antes a las familias y propuso extender la baja de impuestos más allá de las empresas alcanzadas por el RIGI y el Súper RIGI. El calendario electoral de 2027 sobrevuela esa urgencia.
En agosto, la ley de tierras marcó otro límite. Bullrich aceptó retirar del proyecto de propiedad privada el capítulo que flexibilizaba la compra por extranjeros, ante el rechazo de los aliados. Fue una concesión por falta de votos, no una impugnación del rumbo: había intentado salvarlo con modificaciones. Pero el resultado recortó la iniciativa de Federico Sturzenegger.
Los antecedentes se remontan al caso Manuel Adorni. En mayo, mientras Milei lo sostenía, Bullrich le exigió presentar su declaración jurada ante la investigación por presunto enriquecimiento ilícito. NOTICIAS retrató esa tensión en su tapa sobre la «socia incómoda» del Presidente.
La sucesión de episodios no prueba una ruptura con el oficialismo, pero sí una decisión de exponer sus diferencias. Bullrich sigue encargada de reunir votos para el Gobierno y, a la vez, deja claro que esa tarea tiene condiciones. Cada desmarque agranda su margen propio dentro de una alianza que necesita sus servicios.
