La deportista argentina, que lidera el ranking de la Federación Internacional de Pádel, es la figura central de ‘Adventures Delfi’, episodio de la serie Padel Life que se estrena el 19 de septiembre. En una entrevista, habló sobre su mudanza a España a los 17 años, su carrera y su vida personal.
Delfina Brea, número uno del ranking mundial de pádel, es la protagonista del episodio «Adventures Delfi» de la serie Padel Life de Red Bull TV, que se estrena el sábado 19 de septiembre. El documental de 40 minutos sigue a la deportista argentina dentro y fuera de la cancha, incluyendo su vida cotidiana en España y sus visitas a Buenos Aires.
Brea, de 26 años, acumula 17.406 puntos en el ranking de la Federación Internacional de Pádel y comparte el primer puesto con su compañera de juego, la española Gemma Triay. Según Red Bull, «Delfi representa a una nueva generación de deportistas que combina ambición, mentalidad competitiva y carisma». La empresa destaca que su comunidad en Instagram supera los 400 mil seguidores y que se ha consolidado como una de las principales embajadoras del crecimiento global del pádel.
En una entrevista con Clarín en Madrid, antes del estreno del documental, Brea se refirió a su mudanza a España a los 17 años: «Llegué con 17 y yo no fui a la universidad, no fui al colegio, no tenía amigos…». Sobre su adaptación, afirmó: «Me costó mucho encontrar mi lugar y mi espacio mental para estar bien. Creo que hoy, casi 10 años después de haberme mudado, lo conseguí. Tengo mis perras, tengo mi casa, tengo un lugar de pertenencia, tengo gente acá que extraño cuando me voy».
Consultada sobre el reconocimiento del pádel en Argentina, declaró: «Creo que todavía en Argentina el pádel no es un deporte reconocido a nivel medios, a nivel televisión. Creo que todavía es un deporte al que le falta escalar. Ahora está en un gran momento y muy de moda».
Respecto de la responsabilidad de representar al país, sostuvo: «Totalmente. Sentís esa misión o esa responsabilidad. Creo que eso te lo pone mucho la gente, ¿no? La bandera te la ponen en la espalda y te dicen: ‘Tomá, entrená, jugá, ganá porque te queremos ver arriba’. Y eso lo llevo con mucho orgullo, no es una bandera que me pese, es una bandera que me tira para adelante».
En el documental, Brea se emociona al hablar de Argentina: «Sí, me quebré. Hablé de muchas cosas muy profundas y cuando escuché la palabra ‘Argentina’ fue como un llanto de adolescente, de extraño a mi casa, mis amigas, de querer ir a mi barrio, de tomarme un café ahí, ¿viste? Fue como un flash que me llevó directamente a esa Delfi de 16 años que se mudó a España. Me mató».
Sobre la frecuencia de sus regresos a Buenos Aires, indicó: «A veces tengo compromisos o tenemos un torneo. Seguro que vuelvo dos veces al año. Eso, mentalmente, me relaja un poquito más».
Consultada sobre los aspectos no mostrados en el documental, Brea mencionó la gestión de la frustración: «Es difícil. Son momentos, días y situaciones bastante difíciles. Lo importante es rodearse de gente que a mí me tira para arriba. Yo sé que salgo de la cancha y tengo un entrenador, tengo un preparador físico, un nutricionista, todos que me van a decir: ‘Dale, que no pasa nada, seguimos’. Tenemos un equipo de mucha sinceridad. Y me parece importante ahí también haber madurado».
En cuanto a su relación con el cuerpo, expresó: «Soy bastante equilibrada. El mundo del deporte es un mundo peligroso en el que escuchás a gente que habla de vos, de tu cuerpo, de si estás más gorda o estás más flaca, si ahora te falta esto, ahora tenés que estar más fuerte. Siempre me supe abstraer un poquito de esto y en mi casa siempre tuve un mensaje de mucha seguridad, mucho empoderamiento».
Sobre el formato de videojuego del documental, comentó: «Fue un detalle que me propusieron y me gustó. Es muy lindo. Siempre me encantó la Play. Me encantaba ir a los jueguitos en Argentina. Y ahora siempre estoy metida en algún juego en el móvil».
Finalmente, respecto de un posible «game over» en su carrera, dijo: «Creo que el ‘game over’ va a ser el momento en el que me retire y elija dónde vivir, ¿no? Ahora soy feliz en dos lados, pero ahí voy a tener que decidir dónde quiero estar, dónde quiero vivir. Y eso creo que va a pasar dentro de muchos años. Es un problema para el futuro, por ahora».
