La eficiencia en el uso del nitrógeno se consolida como uno de los aspectos centrales dentro de las estrategias de nutrición de cultivos. En escenarios de alta variabilidad climática, y particularmente ante las proyecciones de una campaña influenciada por el fenómeno de El Niño, que suele traer consigo precipitaciones superiores a lo normal, el desafío no pasa solamente por definir la dosis adecuada.
La eficiencia en el uso del nitrógeno se consolida como uno de los aspectos centrales dentro de las estrategias de nutrición de cultivos. En escenarios de alta variabilidad climática, y particularmente ante las proyecciones de una campaña influenciada por el fenómeno de El Niño, que suele traer consigo precipitaciones superiores a lo normal, el desafío no pasa solamente por definir la dosis adecuada.
El verdadero reto actual es lograr que el nitrógeno permanezca disponible durante el tiempo necesario para ser aprovechado por las plantas y capturado por las raíces, evitando que las lluvias intensas lo laven del perfil del suelo.
Una de las alternativas utilizadas para avanzar en ese objetivo es la incorporación de inhibidores de la nitrificación, tecnologías que permiten ralentizar temporalmente la transformación del nitrógeno amoniacal en nitrato. Este proceso resulta relevante porque, al reducir la fracción de nitratos presentes en el suelo, disminuye también su posibilidad de pérdida por lixiviación (arrastre por agua) y desnitrificación.
La tecnología Armour, especialmente diseñada para fertilizantes líquidos de la mano de Bunge, actúa precisamente sobre ese proceso. Su ingrediente activo, Pronitridine, ocupa temporalmente el sitio activo de la enzima responsable del primer paso de oxidación, y reduce así la velocidad de conversión del amonio a nitrato. Como resultado, el nitrógeno puede permanecer en forma de amonio durante un período hasta tres veces mayor que sin la utilización del inhibidor. Esta entrega gradual de nitrógeno permite incrementar la eficiencia agronómica del uso del fertilizante logrando mayor disponibilidad de nutrientes en estadios avanzados del cultivo
Una nueva generación de fertilización
SolMIX Eco Power, representa un nuevo paso en la nutrición de cultivos. Suma a un fertilizante de baja volatilización un inhibidor que retrasa la nitrificación, logrando un uso más eficiente y sustentable del nitrógeno generando un menor impacto ambiental. Esta formulación líquida combina nitrógeno y azufre, y también puede ser enriquecida con zinc.
Evaluaciones en maíz
La eficiencia de SolMIX Eco Power, fue comprobado en maíz en una red de 15 ensayos en tres campañas consecutivas. A pesar de que fueron campañas con lluvias moderadas, en esas experiencias, el agregado del inhibidor generó un incremento de rendimiento frente al SolMIX convencional, de entre 300 a 600 kg/ha por/ha. Matias Saks, Gerente de Desarrollo comentó que “la mejora en la eficiencia del uso de nitrógeno fue muy importante entre un 14 a un 70% para las dosis habituales. Dados los precios de maíz y el fertilizante, en un contexto de excesos hídricos es muy razonable utilizar este tipo de tecnologías”.
Los resultados refuerzan una tendencia que gana espacio en el manejo de la nutrición: avanzar desde una lógica centrada únicamente en la cantidad de fertilizante aplicada hacia estrategias que también contemplen la permanencia, disponibilidad y eficiencia de uso de los nutrientes.
“En campañas atravesadas por una mayor incertidumbre climática, optimizar estos procesos es una herramienta fundamental para mejorar el aprovechamiento del nitrógeno y reducir las pérdidas producidas por lluvias excesivas”, cerró el especialista.
