Un recorrido por siete destinos de Argentina que permanecen al margen del turismo masivo, con formaciones geológicas únicas, humedales y escenarios naturales de gran valor paisajístico.
Argentina cuenta con una diversidad de paisajes que incluyen volcanes, desiertos, humedales, selvas y montañas, muchos de los cuales no forman parte de los circuitos turísticos más concurridos. A continuación, se detallan siete destinos distribuidos de norte a sur del país que se destacan por su singularidad geográfica y su baja afluencia de visitantes.
1. Valle de la Luna, Jujuy
En la Puna de Jujuy, a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar, se encuentra un escenario de formaciones erosionadas con tonos rojizos, grises y ocres, conocido también como Valle de Marte. Se ubica cerca de la localidad de Cusi Cusi y de la ruta nacional 40, a unos 130 kilómetros de Abra Pampa y 137 de La Quiaca. El acceso requiere vehículos preparados para terrenos de montaña, preferentemente 4×4, y se recomienda llevar combustible y rueda de auxilio adicional.
2. La Payunia, Mendoza
En el sur de la provincia de Mendoza, a aproximadamente 120 kilómetros de Malargüe, se extiende La Payunia, una región volcánica con más de 800 conos inactivos. Entre ellos se destaca el volcán Payún Matrú, cuya cima alcanza casi 3.700 metros y posee una caldera de unos 9 kilómetros de diámetro con una laguna en su interior. La reserva se visita con guías habilitados desde Malargüe, en excursiones que suelen realizarse en vehículos 4×4, e incluyen actividades como trekking, cabalgatas y observación de fauna.
3. Campo de Piedra Pómez, Catamarca
A 10 kilómetros de El Peñón y 60 de Antofagasta de la Sierra, en la Puna catamarqueña, se halla un territorio con miles de estructuras de piedra pómez, algunas de decenas de metros de altura, modeladas por la acción del viento y la lluvia durante millones de años. El acceso es por asfalto hasta El Peñón, y para ingresar al campo se requiere contratar una excursión con vehículos 4×4 y conductores que conozcan los caminos de la zona.
4. Cono de Arita, Salta
En el salar de Arizaro, en la Puna salteña, se levanta el Cono de Arita, una montaña de forma cónica de unos 200 metros de altura. El recorrido desde la ciudad de Salta suma 425 kilómetros en ascenso, pasando por Santa Rosa de Tastil y San Antonio de los Cobres. Se recomienda realizarlo con guías o conductores especializados, y el viaje permite conocer el salar de Arizaro y la región circundante.
5. Salto Encantado, Misiones
En el centro de la provincia de Misiones, a unos 200 kilómetros al sur de Iguazú, se encuentra el Salto Encantado, una cascada de 64 metros de altura que se desploma sobre un cañadón formado por el arroyo Cuña Pirú. El parque provincial homónimo protege más de 13.000 hectáreas de selva y cuenta con senderos que permiten observar una variada vegetación y fauna. Entre los recorridos se incluye el que desciende hasta la base del salto y otros que conducen a La Olla y la Cascada del Picaflor. A unos 25 kilómetros del parque, el salto Orquídea se desploma en una pileta natural, accesible mediante un sendero de 400 metros con descenso de unos 100 metros.
6. Bañado La Estrella, Formosa
En el oeste de la provincia de Formosa, cerca de Las Lomitas, se extiende el Bañado La Estrella, una zona de humedales con lagunas, esteros y canales donde se observan árboles y troncos cubiertos de enredaderas. La fauna incluye yacarés, carpinchos, lobitos de río, osos hormigueros y una gran diversidad de aves. El acceso se realiza desde Las Lomitas, a 290 kilómetros de la capital formoseña, y se recomienda visitarlo durante los meses más frescos.
7. Parque Nacional Perito Moreno, Santa Cruz
El Parque Nacional Perito Moreno, ubicado en el centro-oeste de Santa Cruz, es un área protegida que reúne lagos, montañas y una importante diversidad de flora y fauna, incluyendo el huemul. El cerro San Lorenzo, de 3.706 metros, domina el paisaje. El acceso es por caminos de ripio desde la ruta 40; la ciudad más cercana es Perito Moreno, a 300 kilómetros. Es un destino para quienes buscan recorrer la Patagonia fuera de los lugares más concurridos.
