Un informe de la Consultora W indica que más de la mitad de los hogares del país se ubica en la clase baja, que incluye sectores pobres y no pobres. El ingreso promedio familiar es de $2.800.000 netos, aunque el 78% de los hogares gana por debajo de ese monto.
Buenos Aires, 2 de septiembre (NA) — Más del 50% de los hogares argentinos pertenece a la clase baja, que reúne a los segmentos pobres y no pobres. Dentro de ese grupo, el 22% de la población corresponde a la clase baja en pobreza, con un salario promedio de $1 millón por hogar, según un informe de la Consultora W.
Si se suma a la clase baja no pobre, que nuclea al 30% de los hogares, ese escalón junto con el sector pobre supera a todos los estratos medios y altos combinados.
El informe detalla que el ingreso promedio de las familias argentinas alcanzó los $2.800.000 netos, aunque el 78% de los hogares gana por debajo de ese número.
La pirámide social se compone de cinco grupos: clase alta, clase media alta, clase media baja, clase baja no pobre y clase baja en pobreza. Para pertenecer al nivel más elevado, una familia debe contar con un ingreso que parta de los $9 millones por mes. En la actualidad, el 5% de los argentinos se encuentra dentro de ese grupo.
Le sigue la clase media alta, con el 17% de la población y con un salario base de $4.5 millones, que crece hasta los $6.5 millones mensuales.
Continúa la clase media baja, que contiene al 26% de los ciudadanos; aquí el ingreso inicial es de $2.5 millones por mes.
En cuanto a la clase baja no pobre, que agrupa al 30% de la sociedad, tiene un piso salarial de $1,5 millones mensuales por hogar.
Con esos números, la estructura queda distribuida de la siguiente manera: 5% de clase alta, 17% de clase media alta, 26% de clase media baja, 31% de clase baja no pobre y 21% de hogares pobres.
