La nueva cifra fue confirmada por las autoridades; en tanto en China fallecieron otras cinco personas.
KATMANDÚ.- La inmensa avalancha que se desató el miércoles en el norte de Nepal, justo en la frontera con China, y que sorprendió a los habitantes de varios pueblos de la zona, que no pudieron refugiarse ante su avance, ya causó más de 570 muertos. La nueva cifra fue confirmada este viernes por la autoridad de gestión de situaciones de emergencia.
En tanto, desde China reportaron cinco muertos en la región autónoma del Tíbet; en total hay más de 1900 desaparecidos.
Asimismo, Nepal ordenó a los equipos de rescate que buscan sobrevivientes ponerse a salvo tras recibir información acerca de la rotura de una represa del lado del Tíbet. Se indicó al personal que se mantuvieran en máxima alerta.
Son cientos los cuerpos que ya se recuperaron después de que el miércoles se desatara una pared de agua helada y lodo, similar a un tsunami, que sepultó viviendas, derribó puentes y arrastró vehículos tanto en Nepal como en la región autónoma china del Tíbet.
Entre las personas desaparecidas hay cientos de excursionistas que visitaban el Himalaya y decenas de peregrinos hindúes que se dirigían al nevado sagrado tibetano de Kailash.
El Servicio Geológico de los Estados Unidos indicó que el desastre surgió por un colapso glaciar que desencadenó un enorme flujo de agua helada y sedimentos. Esto ocurrió por el derretimiento de masas de hielo, causado por el cambio climático.
Por su parte, medios estatales chinos afirmaron más tarde que el peligro del lago fue “disminuyendo gradualmente”, tras registrarse un descenso de diez metros en el nivel del agua, que permitió que las actividades “se desarrollen de forma ordenada” nuevamente en su territorio.
Además, el presidente Xi Jinping encabezó una reunión de altos dirigentes sobre las tareas de auxilio y ofreció ayuda al gobierno nepalés. Desde el Politburó del Partido Comunista Chino, donde se llevó a cabo el encuentro, las autoridades señalaron: “Todavía existen muchos peligros ocultos relacionados con los glaciares, los lagos de hielo y los desastres geológicos en la zona circundante, y las labores de rescate enfrentan grandes dificultades”.
En alerta: vigilan dos lagos
Nepal está vigilando dos lagos situados aguas arriba de la zona afectada por las inundaciones, según declaró un responsable de la Autoridad de Gestión de Desastres de Nepal.
El riesgo persistirá hasta que los dos lagos se hayan vaciado por completo, añadió el responsable, ya que uno de ellos comenzó a desbordarse en las últimas horas.
Las imágenes de satélite mostraban los dos lagos cerca del lugar donde se cree que el derrumbe de un glaciar empujó el miércoles rocas, hielo, barro y escombros hacia los cursos fluviales, provocando un aluvión que arrasó casas y puentes.
En tanto, en el valle del Trishuli, el Ejército nepalés intenta localizar a personas atrapadas en el túnel de un proyecto hidroeléctrico, mientras escasean los alimentos y el agua potable en las zonas afectadas. El portavoz militar Raja Ram Basnet explicó: “Se enviaron dos helicópteros, pero es un desafío porque resulta difícil incluso localizar las entradas del túnel”.
Uno de los sobrevivientes evacuados tras pasar más de 24 horas aislado, Buddha Tamang, contó cómo se sintió la velocidad con la que avanzó la masa de agua: “Sobreviví porque estaba en el túnel. Los altos responsables que trabajaban al otro lado fueron arrastrados por la corriente”.
Por otro lado, el desastre también impactó en la India, donde las autoridades recuperaron siete cadáveres que fueron arrastrados por la corriente de ríos que nacen en territorio nepalés.
Mientras, en los centros médicos improvisados, los familiares esperan noticias de los desaparecidos entre escenas de desesperación. Kula Priya, quien perdió el contacto con su hijo mayor durante el deslave, expresó: “No me importa la riqueza. Solo quiero que mi hijo regrese. Si alguno de ustedes pudiera rescatar a mi hijo, por favor, háganlo por mí”.
De acuerdo con los datos difundidos por la Junta Nacional de Turismo, son 517 los turistas desaparecidos de más de treinta países: China, India, Estados Unidos, Malasia, Ucrania, Australia, Reino Unido, Canadá, Corea del Sur, Singapur, Alemania, Rusia, Sudáfrica, Letonia, Japón, Nueva Zelanda, Francia, Bélgica y España, entre otros.
Por ejemplo, Logadarrsiny Raman, una joven de 26 años oriunda de Malasia, perdió contacto con sus padres y sus tíos, quienes integraban un contingente de 17 aventureros que avanzaba hacia el límite fronterizo cuando ocurrió el fenómeno. A las 8.18 de Nepal mantuvieron el último contacto antes de que el agua arrasara la zona. “Estoy muy preocupada. Mi única esperanza es recibir noticias de ellos y saber que están a salvo”, manifestó.
Agencias AFP, Reuters y AP
