La asesora de imagen Agus Pedano explica cómo elegir el vaquero adecuado según el cuerpo y el estilo, y advierte sobre mitos comunes en torno a esta prenda.
Los europeos compran cada vez más textiles. Los últimos datos consolidados de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) sitúan el consumo medio en 19 kilos de ropa, calzado y textiles para el hogar por persona en 2022, frente a los 17 kilos de 2019. De ellos, unos ocho kilos correspondían únicamente a ropa.
La cifra ayuda a entender por qué tenemos un armario cada vez más lleno de opciones, cortes y tendencias. Y pocas prendas representan mejor esa variedad que los vaqueros: skinny, rectos, flare, wide leg, tiro alto, medio o bajo. Precisamente sobre cómo escogerlos habla la asesora de imagen Agus Pedano, que desmonta varias ideas extendidas alrededor del denim.
¿Por qué cuesta tanto encontrar el vaquero perfecto?
Pedano señala un primer error: buscar siempre dentro de la misma marca. Dos personas pueden utilizar una talla equivalente y tener proporciones corporales completamente diferentes. Además, cada firma trabaja con patrones propios, por lo que una talla no garantiza automáticamente el mismo ajuste.
“Hay que probar marcas diferentes”, recomienda. También explica que debemos asumir que determinados pantalones pueden necesitar un pequeño arreglo de cintura o largo. No sería un problema del cuerpo, sino la consecuencia lógica de comprar una prenda fabricada siguiendo medidas estandarizadas.
La segunda clave es no confundir una tendencia con el propio estilo personal. Un flare, por ejemplo, puede sentar muy bien y aun así no encajar con la imagen que queremos proyectar. Para Pedano, saber qué descartamos puede resultar casi tan útil como conocer exactamente aquello que buscamos.
Tiro alto, medio o bajo: ¿realmente cambia la silueta?
Uno de los mitos que cuestiona la especialista afecta al tiro alto. Aunque puede crear una línea visual vertical y enfatizar la cintura, advierte de que no necesariamente oculta el abdomen.
También importan los elementos añadidos. Bolsillos voluminosos, botones, bordados, aplicaciones o contrastes situados alrededor de caderas y cintura llevan visualmente la atención hacia allí. De hecho, no debemos evitarlos a toda costa, lo mejor que podemos hacer es conocer el efecto que ejercen sobre cada cuerpo para poder elegir el adecuado.
¿Qué corte elegir entre ‘skinny’, recto y ‘wide leg’?
El skinny sigue teniendo espacio en el armario contemporáneo. Al quedar pegado, reproduce mucho más la forma de piernas y caderas, algo interesante para quien precisamente quiera destacarlas.
Pedano define, por otro lado, el vaquero recto como una opción especialmente atemporal: se apoya sobre la cadera y mantiene prácticamente la misma línea hasta el tobillo. Su resultado es menos ceñido y es un acierto seguro para los que quieran conseguir looks minimalistas.
Su favorito actual es el wide leg. La amplitud aporta comodidad y una imagen más contemporánea, aunque la asesora recomienda controlar las proporciones cuando también se lleva una parte superior muy voluminosa. Marcar ligeramente la cintura, introducir una parte de la camisa dentro del pantalón o dejar visibles las muñecas puede cambiar la lectura del conjunto.
Comprar mejor también significa repetir menos
Encontrar un pantalón que nos quede bien puede provocar que acabemos comprando cinco versiones prácticamente idénticas. Pedano aconseja revisar qué prendas tenemos antes de incorporar otro vaquero similar, especialmente en las compras por Internet.
La AEMA calcula que la UE generó unos 6,94 millones de toneladas de residuos textiles en 2022, alrededor de 16 kilos por habitante. Ese mismo año, el 85% de los residuos textiles domésticos no se recogió de forma separada.
La Comisión Europea quiere precisamente avanzar hacia prendas más duraderas, reparables y reciclables y favorecer que los consumidores puedan utilizarlas durante más tiempo. Su estrategia textil recuerda que alrededor de cinco millones de toneladas de ropa se desechan anualmente en la UE.
