El Gobierno nacional desarrolló una serie de reuniones con gobernadores, referentes del peronismo y dirigentes de la oposición en distintos puntos del país. El objetivo, según fuentes oficiales, es destrabar la agenda legislativa y electoral.
El oficialismo nacional llevó adelante una serie de encuentros políticos durante los últimos días con el objetivo de destrabar la agenda legislativa y electoral. El jefe de Gabinete, en representación del Poder Ejecutivo, se reunió con gobernadores del norte del país en la ciudad de Posadas, provincia de Misiones. En paralelo, sectores del peronismo no kirchnerista mantuvieron conversaciones con la conducción del Partido Justicialista y con gobernadores que se oponen a la gestión actual. También se realizó un encuentro público entre el jefe de Gabinete y representantes del espacio político liderado por Mauricio Macri, con la presencia de la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei.
En el marco de estas gestiones, el jefe de Gabinete viajó nuevamente para participar de una inauguración junto a dos gobernadores y al ministro de Economía. Las reuniones ocurren en un contexto en el que el oficialismo enfrenta dificultades para avanzar con la reforma electoral, según informaron fuentes parlamentarias.
La reforma electoral, que modifica las reglas de juego y el cronograma electoral, no logra ser tratada en el Congreso. Esto genera demoras en la definición de la estrategia electoral del oficialismo en los distritos gobernados por fuerzas dialoguistas. Los gobernadores tienen plazos diferentes para convocar a elecciones: algunos deben hacerlo con 180 días de anticipación, otros con 120 y otros con 90 días. Por ejemplo, una convocatoria para mayo de 2027 debería realizarse en noviembre de 2026, mientras que otros distritos pueden esperar hasta febrero de 2027.
En relación con los fondos de infraestructura vial, un informe periodístico publicado esta semana indicó que el 92,5% de los aportes del Sistema de Vialidad (SisVial) que recibieron cuatro provincias (Tucumán, Salta, Santa Cruz y Santiago del Estero) fueron ejecutados durante las sesiones legislativas de febrero, abril y mayo. El informe también señala que el 66% de esos pagos fueron destinados a una sola empresa.
En cuanto a la percepción ciudadana, diversas encuestas privadas indican que los índices de aprobación de la gestión presidencial no acompañan al oficialismo desde hace aproximadamente ocho meses. Esta tendencia se consolida a 32 meses de mandato, cuando ya transcurrieron dos tercios del período presidencial. El oficialismo no logra imponer su agenda en la opinión pública, según analistas consultados. Un ejemplo citado es el debate por la venta de tierras a extranjeros, donde el Gobierno no pudo fijar el marco de discusión.
En el plano interno, la mesa política del oficialismo decidió que el secretario de Prensa del Gobierno, Eduardo Serrano, filtre información sobre las decisiones presidenciales para atribuir al presidente Javier Milei las medidas que generan controversia. Esta estrategia busca, según fuentes gubernamentales, explicar el modelo decisorio del presidente, quien se encuentra trabajando desde la residencia de Olivos.
La ministra de Relaciones Exteriores, Patricia Bullrich, declaró esta semana que en algunos momentos el gobierno “choca”. Sus declaraciones fueron interpretadas en el ámbito político como un mensaje interno sobre las tensiones dentro de la coalición gobernante.
En el ámbito empresarial, se mencionó nuevamente el nombre del empresario Sergio Massa como posible interlocutor en negociaciones políticas. Según versiones periodísticas, algunos empresarios le habrían planteado la posibilidad de abrir un canal de diálogo con el Gobierno.
