La actriz que cautivó a la audiencia en los 90 dejó atrás los estudios de televisión para emprender un camino artístico en el exterior junto a su familia.
Valeria Britos, actriz argentina de 50 años, comenzó su carrera en la televisión a los 14 años. Durante la década del 90 participó en producciones como La Nena, Verano del 98 y El Club de Disney. En la actualidad, se dedica a la producción teatral infantil en Europa y Argentina.
Según declaró Britos en una entrevista con LA NACION, su ingreso a la actuación ocurrió tras visitar los estudios de Canal 9 para presenciar un programa de Flavia Palmiero. Durante un corte, se acercó al coreógrafo Raúl Martorel para expresar su deseo de trabajar. “Tenía la inocencia de una nena que no se planteaba si había que esperar un casting o pedir una entrevista”, afirmó. Posteriormente, obtuvo roles en ciclos como Aprender a volar y La Nena, ficción que le otorgó el apodo de “La Nena”. Sobre ese personaje, llamado Magui, Britos señaló: “Me sigue sorprendiendo haber formado parte de la infancia de tantas personas y que hoy podamos reencontrarnos a través de las redes”.
La maternidad, en 2001, marcó un punto de inflexión en su carrera. “La televisión no siempre era compatible con la vida que quería sostener”, sostuvo Britos. En ese período, cursó la carrera de Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Buenos Aires. Posteriormente, se vinculó con Lionel Campoy, reconocido por su personaje Boby Goma. En 2013, ambos fundaron la productora Vale hacer Lío, dedicada a propuestas escénicas que integran música, humor y participación del público. Estas obras se presentan en España y Argentina.
Durante la pandemia de 2020, la pareja quedó en Italia debido a las restricciones sanitarias. Tras seis meses de espera, decidieron iniciar giras artísticas por España y organizar su rutina entre Europa y Argentina. Britos destacó el aprendizaje mutuo con su hija Camille, fruto de su relación con Christian Sancho: “Atravesamos distintas etapas personales en las que nos vimos salir adelante mutuamente. En ese proceso aprendimos a aceptar lo que no podemos cambiar”.
En la actualidad, Britos prioriza los vínculos cercanos y la búsqueda de proyectos destinados a las infancias. “Mi tesoro son las personas que me acompañan en la vida”, concluyó. La artista eligió enfocarse en el presente y en la acción diaria, con la convicción de que los momentos mejores ocurren cuando uno decide construir su propio destino profesional.
