La temperatura media mensual en el territorio continental de Estados Unidos alcanzó en julio los 24,9 °C, según datos de la NOAA. El calor extremo se extendió por gran parte del país y dejó récords locales, alertas masivas y condiciones de sequía e incendios.
El territorio continental de Estados Unidos atravesó en julio el mes más caluroso desde que existen registros oficiales, según datos difundidos por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA). La temperatura media mensual fue de 24,9 °C (76,9 °F), una marca que superó los máximos históricos de julio de 1936 y julio de 2012.
El reporte indicó que el calor se extendió sobre gran parte del país y afectó tanto las máximas como las mínimas nocturnas. La NOAA informó que julio también estableció un récord en la temperatura mínima promedio, con 17,9 °C (64,2 °F), por encima del registro de julio de 2022.
De acuerdo con CBS News, la diferencia frente a los anteriores récords fue de entre 0,1 y 0,2 grados Fahrenheit, un margen pequeño en apariencia, aunque suficiente para fijar una nueva marca nacional.
Olas de calor, alertas masivas y récords locales
CBS News detalló que una ola de calor iniciada a comienzos de julio dejó a más de 185 millones de personas bajo alertas por temperaturas extremas. Entre las áreas alcanzadas por esos avisos figuraron grandes centros urbanos como Boston, Nueva York, Filadelfia y Washington D.C.
La situación obligó a modificar actividades públicas. CBS News informó que el desfile por el Día de la Independencia en la capital estadounidense formó parte de los eventos cancelados o postergados por las condiciones meteorológicas.
Días después, otra masa de aire cálido volvió a instalarse sobre amplias zonas del país, con altos niveles de humedad y persistencia del calor.
Uno de los casos más notorios se registró en Salt Lake City, en el estado de Utah, donde la temperatura alcanzó 42,8 °C (109 °F) el 12 de julio. El Servicio Meteorológico Nacional afirmó, en declaraciones recogidas por CBS News, que ese valor constituyó un récord absoluto para la ciudad. Los pronosticadores describieron ese episodio como “excepcionalmente raro” para algunas localidades, incluso en plena mitad del verano boreal.
La NOAA también reportó récords históricos de temperatura en distintos puntos de Idaho, Wyoming, Montana y el propio Utah, con series que en algunos casos se remontan a 1895, año en que comenzaron los registros nacionales.
Sequía, incendios e inundaciones en el mismo mes
El calor extremo no apareció de forma aislada. Según CBS News, julio combinó temperaturas inusuales con un panorama de sequía extendida, lluvias intensas en sectores puntuales e incendios forestales de gran magnitud.
El promedio de precipitaciones en los Estados Unidos continentales quedó ubicado como el tercer julio más seco de toda la serie histórica.
Aun así, el mismo informe mencionó inundaciones severas en áreas como Texas Hill Country y el este del estado de Nueva York. Esa coexistencia de extremos respondió a una dinámica cada vez más visible en los informes climáticos recientes: períodos secos prolongados interrumpidos por episodios de precipitación muy concentrada.
Al 4 de agosto, cerca del 48,5% del territorio continental estadounidense se encontraba bajo condiciones de sequía, de acuerdo con el Monitor de Sequía citado por CBS News.
En Puerto Rico, la situación también se agravó. Más de dos tercios de la isla quedaron bajo sequía, y habitantes de San Juan y comunidades vecinas comenzaron a enfrentar racionamientos de agua.
En el oeste del país, el tiempo seco y cálido alimentó la expansión de los incendios. La NOAA afirmó que en el este de Oregón los fuegos arrasaron más de 56.650 hectáreas (140.000 acres) durante julio.
El contexto global y la advertencia por El Niño
El episodio en Estados Unidos se conoció al mismo tiempo que nuevos datos sobre la temperatura global. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) sostuvo que ese mes quedó empatado como el segundo julio más cálido desde que existen registros a nivel global.
La entidad advirtió además que en los próximos tres meses podrían persistir temperaturas por encima de lo normal, impulsadas por el fenómeno de El Niño y por el elevado calor acumulado en los océanos.
La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, afirmó en un comunicado citado por CBS News que “El Niño es uno de los fenómenos climáticos más vigilados del mundo”.
La funcionaria agregó que “este episodio de El Niño, que se desarrolla sobre un trasfondo de calor oceánico sin precedentes y aumento de las temperaturas, ofrece a los gobiernos y a las comunidades una ventana de oportunidad para anticipar riesgos y actuar antes de que se produzcan los impactos”, tal y como reprodujo CBS News en su informe.
