Las principales columnas políticas del fin de semana en Argentina describen un escenario de tensiones internas en el Poder Ejecutivo, con decisiones descoordinadas y un creciente aislamiento del presidente Javier Milei.
Las columnas políticas publicadas durante el fin de semana en distintos medios argentinos coinciden en señalar que el Poder Ejecutivo atraviesa una fase de turbulencias internas, pese a la ausencia de amenazas externas inmediatas. Según los análisis, no se registra una corrida cambiaria descontrolada, los mercados globales se mantienen estables, la inflación no se ha disparado y no han surgido denuncias de corrupción. En el plano opositor, Cristina Kirchner continúa su proceso judicial, el peronismo no presenta propuestas renovadas y la oposición tradicional no logra articular alternativas.
No obstante, el Gobierno enfrenta dificultades de gestión. Un funcionario de la Casa Rosada citado por la prensa describió al presidente Javier Milei como alguien que «se pelea sistemáticamente contra todo y contra todos», en una dinámica que genera fricciones constantes. Esta situación se refleja en la gestión cotidiana, que según los analistas paga el costo político de esas tensiones.
Uno de los focos de atención fue el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger. Las columnas señalan que, tras haber enfrentado a grandes industrias como Techint con respaldo oficial, ahora se encuentra en conflictos con el gremio de libreros, los prácticos de puertos y la sociedad por la Ley de Tierras. En particular, se mencionó una declaración del canciller Pablo Quirno sobre la desregulación de esa ley, que habilitaría a un inversor extranjero a comprar un pueblo o una provincia entera, bajo el argumento de que «produciría beneficios para la patria».
El perfil del canciller Quirno fue abordado por Jorge Fontevecchia, quien recordó sus vínculos familiares con próceres y gobernantes bonaerenses. En contraste, se señaló que su gestión en la Cancillería enfrenta críticas por supuestas tensiones en la relación con Brasil y por un estilo que confunde el debate de ideas con el agravio personal.
Uno de los análisis más detallados fue el de Jorge Liotti, quien describió un vacío de conducción en el Gabinete. Según su lectura, el presidente Milei se encuentra retraído en Olivos, enfocado en viajes al exterior y en teoría económica, lo que genera un proceso de toma de decisiones descoordinado. Como ejemplo, citó el conflicto impulsado por Sturzenegger para reducir los ingresos de los prácticos del río, que derivó en la paralización de casi 200 buques en un día. El Gobierno debió revertir la medida cuando empresas del sector hidrocarburífero advirtieron que quedaban tres días de insumos antes de un desabastecimiento de combustible.
En síntesis, las columnas del fin de semana muestran a un oficialismo que, sin una oposición contundente, enfrenta como principal amenaza sus propias dinámicas internas y el aislamiento de su líder.
