La lipoproteína (a), conocida como Lp(a), es un tipo de partícula similar al colesterol LDL que puede aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Se estima que una de cada cuatro personas tiene niveles elevados de Lp(a), una condición determinada genéticamente y que no responde a los tratamientos convencionales.
La lipoproteína (a), abreviada como Lp(a), es una partícula compuesta por lípidos y proteínas que transporta colesterol y triglicéridos en la sangre. Su estructura es similar a la del colesterol LDL, conocido como «colesterol malo», pero contiene una proteína adicional llamada apolipoproteína (a), que le confiere propiedades que pueden favorecer la inflamación y la formación de coágulos sanguíneos.
Según especialistas, la Lp(a) elevada se asocia con un mayor riesgo de accidente cerebrovascular (ACV), enfermedad coronaria, infarto y estenosis aórtica. Este riesgo se incrementa en personas que además padecen hipercolesterolemia familiar, una condición hereditaria que eleva los niveles de colesterol LDL.
La cantidad de Lp(a) en sangre está determinada genéticamente y no varía entre hombres y mujeres. Se estima que alrededor del 25% de la población tiene niveles elevados de esta lipoproteína.
Un estudio con seguimiento de cinco años indicó que las personas con hipercolesterolemia familiar y Lp(a) elevada presentan un riesgo cuatro veces mayor de sufrir un infarto, ACV u otro evento cardiovascular grave, en comparación con quienes tienen niveles normales de Lp(a) y no padecen esa condición.
La Lp(a) no responde a los tratamientos convencionales para reducir el colesterol LDL, como la dieta, el ejercicio físico o las estatinas. Por lo tanto, el manejo de este factor de riesgo se centra en controlar otros factores como el colesterol LDL, la presión arterial, la resistencia a la insulina, la diabetes, el peso corporal y evitar el tabaquismo y el sedentarismo.
Los niveles de Lp(a) se miden en miligramos por decilitro (mg/dl). Se considera normal un valor menor a 30 mg/dl, riesgo moderado entre 30 y 50 mg/dl, y riesgo alto si supera los 50 mg/dl.
Las personas que presentan Lp(a) elevada deberían informar a sus familiares directos para que puedan realizarse el análisis correspondiente y conocer su propio estado.
