La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, anunció que evalúa suspender la aplicación del espacio Schengen con España, medida que restablecería controles fronterizos entre ambos países, tras la llegada de cerca de 2.000 migrantes marroquíes a Ceuta en una semana.
La crisis migratoria en Ceuta, enclave español en el norte de África, motivó que la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, anunciara la posibilidad de suspender el espacio Schengen con España. La medida, de carácter excepcional, restablecería controles fronterizos entre ambos países.
Según informó el gobierno italiano, la iniciativa surgió luego de que cerca de 2.000 migrantes marroquíes llegaran en una semana a Ceuta, situación que llevó a las autoridades locales a declarar la emergencia humanitaria y social.
Meloni, a través de sus redes sociales, calificó la situación como alarmante y afirmó que la inmigración irregular representa un riesgo para la Unión Europea. «Las imágenes que llegan desde Ceuta son impresionantes y demuestran, una vez más, que la inmigración clandestina fuera de control representa una amenaza concreta para la seguridad de las fronteras europeas», declaró.
La mandataria señaló que mantuvo una reunión con el ministro del Interior, Matteo Piantedosi, para evaluar posibles medidas. «Italia no se quedará de brazos cruzados. Estamos convocando a los organismos competentes, y al término de estas reuniones estamos preparados para intervenir también con instrumentos extraordinarios para defender las fronteras y la seguridad de los ciudadanos, como la suspensión del espacio Schengen con España», sostuvo.
Además, reiteró la línea política de su gobierno en materia migratoria: «Sobre la inmigración clandestina no retrocederemos ni un milímetro: defender las fronteras, detener a los traficantes de seres humanos y garantizar repatriaciones efectivas seguirá siendo la línea de este gobierno», remarcó.
El ministro de Relaciones Exteriores italiano, Antonio Tajani, respaldó la postura de Meloni y vinculó la situación en Ceuta con las políticas migratorias del gobierno de Pedro Sánchez. «Estoy a favor del cierre del espacio Schengen con España y tengo plena confianza en la actuación del ministro Piantedosi», señaló. También criticó la decisión de Madrid de otorgar la ciudadanía española a más de 500.000 inmigrantes irregulares, calificándola de «profundamente errónea» e incentivadora del tráfico de personas.
El espacio Schengen es un acuerdo que permite la libre circulación de personas entre los países miembros sin controles sistemáticos en las fronteras internas. Los tratados, firmados en 1985 y 1990 en la localidad luxemburguesa de Schengen, establecen que los países renuncian a los controles fronterizos internos, aunque pueden restablecerlos temporalmente ante amenazas específicas.
La propuesta italiana se enmarca en la estrategia migratoria del gobierno de Meloni. A mediados de junio, el Parlamento Europeo aprobó un reglamento que endureció la política migratoria comunitaria y habilitó la creación de centros de repatriación fuera de la Unión Europea. Esta normativa dio respaldo legal a los centros construidos por Italia en Albania durante 2024, que permanecían sin actividad por disputas judiciales. La nueva norma permite trasladar a migrantes, incluso familias con niños, a terceros países para avanzar con procesos de repatriación.
