La hija de Alberto Fujimori asumió como la 66.ª mandataria peruana y primera mujer en llegar al cargo por voto popular. En su discurso ante el Congreso, anunció medidas de seguridad y la participación de las Fuerzas Armadas en estados de emergencia.
Keiko Fujimori juró el martes como presidenta de Perú para el período 2026-2031, convirtiéndose en la 66.ª mandataria y la primera mujer en llegar a la Presidencia peruana por el voto popular. En sus primeras palabras ante el Congreso, afirmó que recibió un Estado debilitado por la corrupción y que aplicará “método, disciplina, trabajo y una ruta clara”.
“Recibimos un Estado debilitado por la corrupción, donde las instituciones dejaron de servir a los ciudadanos”, declaró Fujimori, hija de Alberto Fujimori, quien gobernó Perú entre 1990 y 2000.
En materia de seguridad, la presidenta anunció que durante los estados de emergencia las Fuerzas Armadas asumirán temporalmente el liderazgo de las operaciones de seguridad y del control del orden interno, en coordinación con la Policía Nacional. “Vamos a recuperar cada barrio, cada carretera y cada espacio público para las familias peruanas”, sostuvo, y añadió que la lucha contra el crimen incluirá a las mafias nacionales e internacionales que financian extorsión, sicariato, narcotráfico y minería ilegal.
Fujimori también señaló que se fortalecerán los sistemas de inteligencia para desarticular organizaciones criminales desde sus cabecillas y que no habrá protección para los miembros de la Policía que colaboren con el delito.
La ceremonia de transmisión de mando en Lima contó con la presencia de diez jefes de Estado y de Gobierno, entre ellos el presidente argentino Javier Milei, el rey de España Felipe VI, los presidentes Nasry Asfura (Honduras), Daniel Noboa (Ecuador), José Raúl Mulino (Panamá), Yamandú Orsi (Uruguay), Santiago Peña (Paraguay), Rodrigo Paz (Bolivia), José Antonio Kast (Chile) y Mike Eman, jefe de Gobierno de Aruba, además de representantes de China, Estados Unidos, Japón y Corea.
