El tesorero de la AFA, Pablo Toviggino, no asistió al Mundial de Estados Unidos. Su ex esposa, su hija, familiares políticos y su empleada doméstica viajaron para ver a la Selección Argentina. La ex esposa, María Julia del Castillo Orellana, es pieza central del entramado societario investigado por la Justicia.
Pablo Toviggino, tesorero de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), no viajó al Mundial de Estados Unidos, donde —según la investigación judicial que impulsa la Justicia de ese país— es objeto de una pesquisa por presunto lavado de dinero. Sin embargo, su ex esposa, María Julia del Castillo Orellana, junto a su hija María Valentina Toviggino, una hermana de Del Castillo Orellana, las parejas de las tres mujeres y la empleada doméstica de la familia, sí asistieron a los partidos, según fotografías y videos obtenidos por Clarín.
Una de las imágenes corresponde al partido en que Argentina venció 2 a 1 a Inglaterra. En ella se observa a Del Castillo Orellana con camiseta argentina y gorra negra en un sector preferencial del estadio. A pocos metros se ve a la empleada doméstica, quien, según documentación y testimonios reunidos por Clarín, suele acompañar a la ex esposa del dirigente en viajes al exterior. Un video muestra a Del Castillo Orellana intentando acercarse al jugador Julián Álvarez para obtener un autógrafo.
Entre quienes permanecieron en Argentina figuran el propio Toviggino y su hijo Máximo Augusto Toviggino, quien se dedica a la equitación y el karting. Según operadores turísticos consultados por Clarín, un paquete premium para seguir a la Selección durante los ocho partidos del torneo rondaba los 60.000 dólares para dos personas, sin gastos adicionales.
Voceros del tesorero de la AFA afirmaron que Toviggino decidió no asistir porque “generalmente evita ir a los partidos de fútbol” y que “lo suyo es administrar el fútbol”. La ausencia coincide con el avance de investigaciones judiciales en Estados Unidos y Argentina sobre operaciones económicas vinculadas a su grupo empresario.
María Julia del Castillo Orellana pasó a controlar parte del entramado empresario. Según registros comerciales, en la primera década de este siglo Toviggino concentraba sus sociedades; luego transfirió participaciones a familiares políticos, hijos y supuestos testaferros, hasta que varias compañías quedaron bajo control de su ex esposa. HT SRL, que maneja un hotel cercano al estudio “Madre de Ciudades” en Santiago del Estero, tras una reforma societaria de mayo de 2024, pasó a tener un 95% del capital social a nombre de Del Castillo Orellana, con gerencia a cargo de Darío Toviggino, hermano del tesorero. HT controla otras firmas del grupo, como Bori SRL y Barwa SRL. Del Castillo Orellana también aparece vinculada a DCT SRL y a otras sociedades administradas por Darío Toviggino.
En 2011, Toviggino transfirió su participación en Norte Argentino SRL a Manuel Hernán del Castillo Orellana, integrante de la familia política. Además, Del Castillo Orellana estaba autorizada para conducir uno de los Porsche Macan S registrados a nombre de Bori SRL, vehículos secuestrados en la causa por la mansión de Pilar.
La investigación también incluye operaciones comerciales entre empresas del grupo y TourProdEnter LLC, radicada en Estados Unidos. Según documentación obtenida por el fiscal federal Pedro Simón, Carbello SRL emitió una factura de exportación por 10.000 euros destinada a TourProdEnter el 25 de junio de 2025, y SOMA SRL registró once facturas por 37.700 euros y 613.800 dólares. El fiscal Simón pidió medidas respecto de Toviggino y otros integrantes del grupo familiar, pero el juez federal Sebastián Argibay consideró que la prueba reunida no era suficiente para disponer indagatorias o detenciones. El expediente fue remitido al juzgado federal de Pilar para tramitar en conexión con la investigación por la mansión de Pilar, según fuentes judiciales consultadas por Clarín.
