Un proyecto de ley presentado en la Legislatura bonaerense busca arancelar la atención médica programada y los estudios universitarios para extranjeros sin residencia permanente. La iniciativa no afecta a nivel nacional ni modifica el sistema actual de emergencias.
El diputado provincial Agustín Romo, del partido La Libertad Avanza, presentó un proyecto en la Legislatura de la provincia de Buenos Aires para establecer el cobro de prestaciones médicas programadas y carreras universitarias a extranjeros que no cuenten con residencia permanente. La iniciativa se enmarca en un contexto de discusiones públicas sobre publicaciones de extranjeros contra la Selección Argentina de fútbol, aunque el texto no forma parte de una iniciativa nacional ni implica cambios inmediatos para el sistema de salud o las universidades nacionales.
El proyecto establece que los extranjeros con residencia temporaria, transitoria, precaria o sin situación migratoria regularizada deberán pagar por la atención médica programada en hospitales públicos bonaerenses o acreditar una cobertura médica o seguro de salud. Las emergencias médicas continuarán siendo atendidas sin condicionamientos, y solo una vez estabilizado el paciente podrá iniciarse el proceso de facturación.
El texto contempla excepciones para víctimas de trata de personas, atenciones vinculadas a enfermedades transmisibles, campañas de vacunación y otras prestaciones consideradas de salud pública. Los fondos recaudados serían destinados al Fondo Provincial de Salud.
En el ámbito universitario, la propuesta establece que las universidades provinciales de gestión estatal deberán fijar un arancel para estudiantes extranjeros sin residencia permanente. Cada institución determinaría el monto y la modalidad de pago dentro del marco legal. La medida no alcanzaría a los extranjeros con residencia permanente, quienes continuarían accediendo en igualdad de condiciones que los ciudadanos argentinos.
El debate sobre el uso de servicios públicos por extranjeros tiene antecedentes. Según datos del Ministerio de Salud bonaerense, difundidos por el entonces ministro Nicolás Kreplak, solo el 0,2% de las consultas médicas y el 0,8% de las internaciones en hospitales públicos de la provincia correspondían a pacientes extranjeros.
Además, existe un proyecto similar presentado por La Libertad Avanza en la Legislatura porteña. A fines de 2024, la legisladora Pilar Ramírez impulsó una iniciativa para que los extranjeros sin residencia permanente abonaran prestaciones médicas programadas en hospitales de la Ciudad de Buenos Aires. Posteriormente, el Gobierno de la Ciudad implementó un sistema de facturación para extranjeros sin DNI argentino que accedan a prácticas no urgentes, como cirugías programadas, internaciones, resonancias magnéticas, tomografías y otros estudios de alta complejidad, manteniendo gratuitas las atenciones de urgencia.
