El vicepresidente de la Sociedad Rural Argentina, Marcos Pereda, confirmó su candidatura opositora en la interna electoral de la entidad, en medio de la 138° Exposición Rural de Palermo.
Marcos Pereda, vicepresidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), afirmó que no está satisfecho con la interna abierta con el presidente Nicolás Pino, pero consideró que es una responsabilidad competir por la conducción de la entidad. En declaraciones a PERFIL durante la 138° Exposición Rural de Palermo, Pereda explicó que su decisión responde a diferencias sobre la institucionalidad, la alternancia y el manejo interno de la organización.
Pereda llegó a la vicepresidencia acompañando a Pino, pero presentó una lista opositora. Según sostuvo, el quiebre no responde solo a una disputa por cargos, sino a divergencias sobre el estatuto y la ética interna. «Me siento traicionado», declaró.
El dirigente indicó que la relación con Pino comenzó a deteriorarse después del primer año de gestión, cuando impulsó el plan estratégico «Plan 2030». Afirmó que perdió espacios dentro de la estructura: «Me empezaron a aislar. Me sacaron los asistentes, me corrieron la silla de lugar».
Pereda cuestionó la posibilidad de que Pino se presente nuevamente, dado que ambos impulsaron una modificación del estatuto para limitar reelecciones. «Pino dice seis más dos más dos. Está pretendiendo diez años», señaló. Agregó que la alternancia «ya es algo que no se puede ni discutir».
También criticó la extensión del período electoral de 15 a 50 días, que hará coincidir parte de la votación con la Exposición Rural de Palermo. «Hay una inequidad en este proceso que está manifiesta», afirmó. Sostuvo que con voto electrónico «en cuatro días podríamos tener a los 3.800 socios votando».
Pereda reclamó la implementación de un código de ética y un protocolo de procedimientos, propuestas que dijo fueron rechazadas por la conducción. «Si nosotros no podemos limpiar nuestra casa, no podemos ser el ejemplo de lo que debería ser para el país, estamos muy atrás», expresó.
El candidato opositor reconoció que la interna genera incomodidad entre los socios, pero afirmó que su candidatura busca recuperar la alternancia y abrir espacios a nuevos dirigentes. «Estamos poniendo el cuerpo por la institución, no por el interés personal», sostuvo.
La elección expone dos modelos de conducción: el oficialismo reivindica la continuidad de Pino y su vínculo con el Gobierno nacional, mientras que Pereda centra su campaña en la discusión estatutaria y la renovación dirigencial.
