El presidente de la Corte Suprema participó de un encuentro sobre antisemitismo y discriminación en la Facultad de Derecho de la UBA, organizado por el Congreso Judío Latinoamericano.
Buenos Aires, 16 de julio (NA) – El presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Horacio Rosatti, afirmó que una democracia se distingue por la manera en que protege a las minorías y a los sectores más vulnerables. Lo hizo al participar de una jornada de reflexión sobre antisemitismo y discriminación realizada en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA), en el marco del 32° aniversario del atentado contra la AMIA.
El encuentro fue organizado por el Congreso Judío Latinoamericano (CJL), junto con la DAIA, la AMIA, la Comunidad Judía del Paraguay y el Comité Central Israelita de Uruguay. Reunió a magistrados, funcionarios judiciales, especialistas y sobrevivientes del ataque terrorista del 18 de julio de 1994.
“Si queremos vivir en democracia, lo que define a la misma no es solo que es el gobierno de la mayoría, porque los totalitarismos también son mayorías. Lo que las distingue es cómo trata esa sociedad a las minorías, a los más vulnerables”, sostuvo Rosatti.
El titular del máximo tribunal también reivindicó el valor de la memoria al señalar que “no hay que olvidar los atentados, no hay que olvidar el Holocausto”, y sostuvo que esos hechos deben recordarse para evitar que se repitan manifestaciones de odio con características similares.
Del panel participaron además la ministra de la Suprema Corte de Justicia de Uruguay, Bernadette Minvielle Sánchez, y el ministro de la Corte Suprema de Paraguay, Manuel Ramírez Candia. Ramírez Candia señaló que los actos antisemitas “no solamente atentan contra la libertad religiosa, sino contra una gran cantidad de derechos humanos”. Minvielle Sánchez remarcó la importancia de escuchar no solo a las víctimas directas, sino también a toda la comunidad afectada cuando se investigan delitos motivados por el odio.
Durante la apertura, el decano de la Facultad de Derecho de la UBA, Leandro Vergara, sostuvo que “el odio no distingue” y llamó a que la respuesta frente a ese fenómeno involucre a toda la sociedad.
Por su parte, el director ejecutivo del Congreso Judío Latinoamericano, Claudio Epelman, recordó que procesos como el Holocausto comenzaron con etapas de segregación y discriminación antes de desembocar en el exterminio.
También expuso el juez de la Cámara Federal de Casación Penal Mariano Borinsky, quien afirmó que “la impunidad nunca puede convertirse en una resignación” y vinculó la preservación de la memoria con el fortalecimiento de las instituciones democráticas.
El cierre estuvo a cargo del secretario general del Congreso Judío Latinoamericano, Jorge Knoblovits, quien sostuvo que el respeto por los derechos de las minorías constituye una obligación de las mayorías en toda sociedad democrática.
