La reducción de las tasas de interés obliga a destinar un capital mayor para alcanzar un rendimiento mensual de $100.000 con el plazo fijo tradicional.
En julio, quienes constituyan un plazo fijo tradicional en el Banco Nación necesitan invertir millones de pesos para superar los $100.000 de intereses en 30 días. El monto final depende del canal elegido para realizar la operación, ya que la entidad ofrece una tasa diferente para los depósitos realizados por homebanking y para aquellos constituidos de manera presencial en una sucursal.
Para un plazo fijo tradicional de 30 días en el Banco Nación, un capital de $8.000.000 genera los siguientes resultados:
- Plazo fijo en sucursal: TNA 15,50%, ganancia $101.917,81, total al vencimiento $8.101.917,81
- Plazo fijo electrónico (homebanking o app): TNA 19,00%, ganancia $124.931,51, total al vencimiento $8.124.931,51
La diferencia entre ambas modalidades supera los $23.000 con el mismo capital.
Desde que el Banco Central eliminó la tasa mínima obligatoria para los plazos fijos tradicionales, cada entidad define libremente cuánto paga por este tipo de inversiones. Entre los principales nombres, las tasas nominales anuales (TNA) para depósitos electrónicos a 30 días son:
- Banco Provincia: 19,5%
- Banco Macro: 19,5%
- Banco Nación: 19%
- BBVA: 18,75%
- Banco Galicia: 17,5%
- Banco Credicoop: 17,5%
- Banco ICBC: 17,2%
- Banco Ciudad: 17%
- Banco Santander: 16%
- Banco Patagonia: 16%
Estas tasas pueden modificarse sin previo aviso. Antes de constituir un plazo fijo conviene consultar el comparador oficial del Banco Central o el simulador de cada entidad para conocer el rendimiento.
El plazo fijo tradicional consiste en depositar una suma de dinero durante un período previamente establecido. Durante ese tiempo, el capital permanece inmovilizado y el banco paga un interés calculado según la tasa vigente al momento de concretar la operación. En Argentina, el plazo mínimo es de 30 días. Finalizado ese período, el ahorrista puede retirar el dinero junto con los intereses obtenidos o renovar la colocación por un nuevo plazo.
Una de las principales ventajas de esta herramienta es la previsibilidad: desde el momento en que se constituye el depósito, el inversor conoce exactamente cuánto dinero recibirá al vencimiento. No obstante, el dinero no se puede retirar antes del vencimiento. Otra cuestión a considerar es la inflación: cuando el aumento de los precios supera el rendimiento ofrecido por el banco, el poder adquisitivo del dinero invertido disminuye.
