La Fiscalía Anticorrupción detectó transferencias millonarias hacia Portugal desde cuentas de la empresa Obaoil 3000, utilizada por la trama de hidrocarburos investigada por defraudar 182 millones de euros a Hacienda.
En septiembre de 2023, la trama liderada por los empresarios Víctor de Aldama y Claudio Rivas, investigados por la Audiencia Nacional por defraudar 182 millones de euros a la Hacienda Pública, desvió 10 millones de euros a cuentas bancarias de una empresa creada en Portugal denominada ‘Labirinto de Bruma’. En total, las transferencias a Portugal alcanzaron los 13,4 millones de euros, según un escrito de la Fiscalía Anticorrupción remitido al Juzgado Central de Instrucción Número 5 de la Audiencia Nacional a finales de abril.
Con esos fondos se adquirieron vehículos todoterreno (Land Rover y Toyota Hilux), motos de agua, relojes de lujo valorados en 157.380 euros, muebles por 40.926 euros, botellas de vino por 17.137 euros y 335.271 euros en gastos relacionados con la actividad cinegética. De ese monto, 270.199 euros se destinaron a la tramitación de cotos de caza; 45.833 euros a la compra de armas de caza y 19.238 euros a trofeos de caza importados de Botswana.
La Fiscalía Anticorrupción solicitó al juzgado que se dicten medidas cautelares sobre los bienes, como el congelamiento de cuentas y el embargo de bienes, ante el volumen de dinero detectado y el riesgo de que el capital salga del país.
Obaoil 3000 es una de las sociedades “instrumentales” utilizadas por Aldama y sus socios para evadir impuestos. La Guardia Civil señaló que esta empresa ingresó 335 millones de euros por la venta de combustible y defraudó 70,3 millones de euros en pagos de IVA no realizados. La empresa forma parte del ‘caso Villafuel’, que se instruye desde 2024.
Según un informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, Víctor de Aldama y Claudio Rivas “se encuentran en la cúspide de la dirección de la organización criminal controlando la estructura societaria encabezada por Villafuel SL, que perfeccionó, entre 2022 y 2024, delitos contra la Hacienda Pública cuantificados inicialmente en 182.513.923 euros”.
El mecanismo de fraude consistía en que Villafuel SL vendía combustible a siete suministradoras, entre ellas Obaoil 3000, sin repercutir el IVA al alegar que las ventas se realizaban en régimen suspensivo. Luego, Obaoil 3000 simulaba vender los hidrocarburos a gasolineras a precios inferiores al costo de adquisición, apropiándose del IVA repercutido a los clientes finales. “La clave para hacer viable económicamente la estructura defraudatoria diseñada es que la trama se apropia de la cuota de IVA que repercute a sus clientes finales, haciendo altamente lucrativas dichas operaciones y permitiéndole rebajar ilícitamente los precios, expulsando del mercado a aquellos operadores que cumplen con la normativa tributaria”, indicó la Fiscalía.
Las ventas de Villafuel, incluyendo a las siete suministradoras, alcanzaron 835,3 millones de euros en 16 meses. A través de estas sociedades, la trama transfirió “fondos de procedencia delictiva a Portugal, China y Colombia, por un importe total de 73.902.852,60 euros”, según la UCO. Estas transferencias estarían “amparadas en presuntos contratos ficticios de servicios de asesoramiento, confeccionados en su mayoría por Víctor de Aldama”.
Víctor de Aldama comenzó a colaborar con la justicia tras la detección de pruebas concluyentes en esta causa. Su colaboración derivó en la condena de 24 años de prisión contra José Luis Ábalos. Aldama fue condenado a cuatro años y medio de cárcel en el ‘caso mascarillas’, pero la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo suspendió la ejecución de las penas privativas de libertad por su “aportación realizada al descubrimiento de los delitos”. Deberá pagar 340.000 euros en concepto de responsabilidad civil, aunque no tendrá que devolver los 3.713.981 euros que la Fiscalía Anticorrupción fijó como cobro por amañar contratos de mascarillas.
