El complejo, parte del Red Sea Project, requirió siete años de excavaciones en las montañas Hijaz y ofrece alojamientos tallados en acantilados y cavidades.
Desert Rock, un hotel de lujo ubicado en Arabia Saudí, abrió sus puertas tras cerca de siete años de obras y perforaciones en las montañas Hijaz, dentro del proyecto turístico Red Sea Project. El complejo, desarrollado por Red Sea Global y diseñado por Oppenheim Architecture, cuenta con alojamientos excavados directamente en la roca, incluidos en acantilados, laderas y cavidades de la montaña.
John Pagano, consejero delegado de Red Sea Global, declaró en enero del año pasado, durante la inauguración: “Estamos listos para dar la bienvenida a los huéspedes a Desert Rock, nuestro tercer hotel autogestionado en la cartera de hospitalidad de Red Sea Global”. Agregó: “Se trata de algo más que un hotel: es una propiedad única, excavada en la roca, que ofrece una experiencia realmente envolvente en la que el lujo y la naturaleza se unen para crear una escapada inolvidable”.
La construcción requirió una primera fase centrada en perforar un gran túnel en la montaña y, luego, en excavar los alojamientos. La firma arquitectónica se basó en referencias de la antigua civilización nabatea y su arquitectura excavada en piedra. El recinto ocupa casi tres hectáreas y se distribuye en varios tipos de estancia: Cliff Hanging Villas, suspendidas sobre acantilados; Mountain Crevice Villas, en hendiduras de la montaña; Mountain Cave Suites, excavadas en la roca; y la Royal Villa, presentada como la opción de mayor privacidad.
La oferta incluye actividades de aventura, excursiones por el desierto, terapias de spa y espacios gastronómicos. El precio por noche ronda los 2.000 euros.
El proyecto priorizó la sostenibilidad y la integración con el paisaje. Parte de los materiales extraídos durante la excavación se reutilizó en la infraestructura del complejo, y el resort incorpora sistemas pasivos de refrigeración para reducir el consumo energético. También se utilizó vegetación y especies nativas para reforzar el ecosistema del valle.
Desert Rock se enmarca en la estrategia saudí Vision 2030, que busca diversificar la economía y reducir la dependencia del petróleo, impulsando el turismo. El Red Sea Project pretende convertir la zona del Mar Rojo en un destino internacional. Esta hoja de ruta incluye otros desarrollos como Neom, un megaproyecto que ha enfrentado problemas de financiación, logística y operación. Según datos oficiales, desde el inicio de Vision 2030 en 2016, han muerto 21.000 trabajadores extranjeros en esas obras.
