Un anticuario de Budapest presentó un manuscrito de Béla Bartók fechado en 1907, donde el compositor desarrolló el motivo musical conocido como ‘Acorde Stefi’, basado en las cuatro notas que dedicó a la violinista Stefi Geyer.
A pocas cuadras de la Academia Liszt, la famosa sala de conciertos y escuela de música fundada en Budapest por el compositor romántico en el siglo XIX, se encuentra la tienda de Ádám Bősze. Bősze fue la primera persona del medio musical que el autor conoció en la capital húngara hace diez años. Crítico, presentador de radio y televisión, promotor de la cultura y los talentos jóvenes, musicólogo graduado de la Academia Liszt y coleccionista, fundó el Zenei Antikvarium, una librería de viejo que recientemente informó sobre la aparición de un manuscrito de Béla Bartók, una carta o ‘partitura de amor’, escrita hace 120 años.
En 1907, Bartók ingresó como profesor de piano a la Academia Liszt. En sus aulas, el compositor se enamoró de una alumna, la violinista Stefi Geyer, de 19 años. El romance duró aproximadamente un año. Además de la correspondencia entre ambos, el idilio dejó en Bartók una marca que se tradujo en un leitmotiv de cuatro notas: Re-Fa♯-La-Do♯, conocido como el ‘Acorde Stefi’. Con ese motivo, en 1908 Bartók compuso su primer concierto para violín y orquesta, dedicado a Geyer. La partitura original fue legada por Geyer al director de orquesta y coleccionista suizo Paul Sacher, quien la estrenó en 1958.
El manuscrito presentado por Bősze es una respuesta a una carta de Geyer, donde ella preguntaba a Bartók cómo armonizaría una melodía suya. La partitura, fechada el 1 de octubre de 1907 con la indicación Adagio molto, contiene las voces del ‘Acorde Stefi’.
