El diputado Bertie Benegas Lynch y el dirigente Juan Grabois protagonizaron un intercambio verbal en el plenario de comisiones de la Cámara de Diputados, donde se debatían acuerdos de conciliación con acreedores.
Un intercambio verbal se produjo durante el plenario de comisiones en la Cámara de Diputados, donde se debatían los acuerdos de conciliación entre Argentina y el grupo de acreedores encabezado por Attestor Value Master Fund. Participaron el diputado Bertie Benegas Lynch y el dirigente Juan Grabois.
El hecho ocurrió pasada la media hora inicial de la reunión. Germán Martínez, jefe del bloque de Unión por la Patria, tomó la palabra y solicitó que se permitiera intervenir a Grabois, quien no integraba ninguna de las tres comisiones que trataban el proyecto. “Habíamos tratado de ordenar mejor cómo se iba a manejar la comisión, pero no me parece esto”, afirmó Martínez.
Benegas Lynch respondió: “Lo dejo para después”. Luego agregó: “Me anotaste de prepo a Grabois, Germán. Me fijo y no está en la comisión. Yo administro la lista de oradores, déjamelo a mí”.
Grabois, desde el fondo de la sala, dijo: “No te hagas el cancherito. Hablame bien”. Benegas Lynch replicó: “Estoy hablando yo, Grabois. Callate”.
Grabois continuó: “Te está pidiendo la palabra para un diputado. No te hagas el cancherito, no cancherees, porque te queda bastante mal, sos bastante pelotudo”. El intercambio generó algunos abucheos en la comisión. Benegas Lynch respondió: “Habla tanto de vos, Juan, como de mí”.
La reunión continuó. Casi una hora después, Benegas Lynch, titular de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, cedió la palabra a Grabois. Grabois dijo: “Gracias, genio”. Benegas Lynch respondió: “Tratá de elevar un poquito el nivel del Congreso”. Grabois replicó: “Si lo elevo al tuyo, va a ser al nivel de una suela… Pero si querés que me apure…”.
Benegas Lynch sostuvo: “Hablá bien, con buenas formas”. Grabois interrumpió: “Callate un poquito la boca y dejame hablar”.
Benegas Lynch declaró: “¿Vos creés que me afecta algo lo que digas? Después nos encontramos en la calle, vestido de jean y zapatillas, y me saludas. Y acá te hacés el picante”.
Grabois respondió: “Yo ahora estoy vestido de zapatillas y jean. Si querés, nos encontramos ahora en un rato. No tengo problema”.
