El Centro de Estudios Metropolitanos presentó informes que detallan niveles de informalidad laboral vinculados a PyMEs y un saldo migratorio negativo para la Ciudad de Buenos Aires respecto de la provincia.
Buenos Aires, 6 de junio (NA). El Centro de Estudios Metropolitanos (CEM) difundió dos informes que abordan la informalidad laboral y el saldo migratorio entre la Ciudad de Buenos Aires (CABA) y la provincia de Buenos Aires (PBA).
Informalidad laboral y su vínculo con las PyMEs
Según datos del INDEC, la informalidad laboral alcanza al 43,3% de los trabajadores ocupados en los aglomerados urbanos del país. En las empresas registradas, el porcentaje asciende al 46,9%. El informe del CEM señala que “la mayoría de los asalariados informales no está en empresas que operan al margen del sistema regulatorio, sino en empresas que lo conocen y eligen incumplirlo”.
En las empresas con hasta diez empleados, la informalidad alcanza a casi el 70% de los asalariados. Por sectores, la construcción presenta un 68,8% de informalidad asalariada y un 68,3% en micro y pequeñas empresas; hoteles y restaurantes un 55,9% y 59,7%; y comercio un 45,3% y 63,8%. El CEM califica a estas empresas como “el principal ámbito donde se produce y reproduce el empleo informal en el país”.
El informe propone cuatro líneas de políticas para la formalización: reducción de costos patronales, simplificación normativa y tributaria, fiscalización por perfil y apoyo productivo. “La condición transversal a todas estas líneas es la coordinación y la continuidad”, sostiene el documento.
Saldo migratorio entre CABA y provincia de Buenos Aires
Basado en el Censo 2022 del INDEC, el informe del CEM indica que 62.676 personas que residían en CABA fueron censadas en PBA, mientras que 39.058 hicieron el recorrido inverso. Esto arrojó un saldo negativo para CABA de 23.618 personas.
En el flujo de CABA hacia PBA, el 26,6% de las personas no finalizó el secundario; en el flujo inverso, ese porcentaje es del 14,2%. De PBA hacia CABA, el 62,7% tenía o cursaba estudios universitarios o de posgrado. CABA aporta 2.418 personas desocupadas al flujo hacia PBA, frente a 1.730 en el sentido contrario; y 8.438 personas sin cobertura de salud, más del doble que las 3.698 del flujo inverso.
El CEM afirmó que “estos resultados no avalan la narrativa del free rider” y que “es la Provincia quien recibe y debe atender a la población que la Ciudad expulsa de manera permanente”.
