La fragata Numancia ha iniciado su despliegue en el océano Índico para integrarse en la operación Atalanta, la misión de la Unión Europea destinada a reforzar la seguridad marítima frente a la piratería en la zona del mar Rojo.
La fragata Numancia ha iniciado su despliegue en el océano Índico para integrarse en la operación Atalanta, la misión de la Unión Europea destinada a reforzar la seguridad marítima frente a la piratería en la zona del mar Rojo. El buque, bajo el mando del capitán de fragata Álvaro Calderón Izquierdo, partió desde la Base Naval de Rota, en Cádiz. Realizó una escala logística en el puerto de Souda, en la isla griega de Creta, antes de poner rumbo a Yibuti. Allí, la Numancia relevará a la fragata Canarias y asumirá el compromiso de proteger el tráfico marítimo y la estabilidad en esa región durante los próximos cinco meses.
A bordo de la Numancia viajan más de 200 hombres y mujeres, incluyendo un Equipo Operativo de Seguridad (EOS) de Infantería de Marina, especializado en protección y seguridad marítima. El despliegue cuenta además con una Unidad Aérea Embarcada (UNAEMB) equipada con un helicóptero SH-60F y un sistema aéreo no tripulado Scan Eagle para labores de vigilancia y reconocimiento.
Desde el inicio de la operación Atalanta en 2008, España ha mantenido una presencia continuada. Según datos oficiales, es el único país de la Unión Europea que no ha interrumpido su contribución a la misión. El despliegue español en la zona asciende a 350 militares, incluyendo la fragata Canarias —que será relevada por la Numancia— y el avión de reconocimiento DAT Orión, operativo desde Yibuti durante el periodo entre monzones. A finales de 2024, el Consejo de la Unión Europea aprobó una extensión del mandato de la operación hasta el 28 de febrero de 2027.
En los años transcurridos, la zona de operaciones se ha ampliado para cubrir el golfo de Adén, la cuenca somalí, el mar Rojo y los golfos de Suez y Aqaba, además de incluir el puerto y la ciudad de Mascate en Omán. La misión también protege los buques del Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas (WFP), asegurando el suministro de ayuda humanitaria.
La operación EUNAVFOR Atalanta ha evolucionado para adaptarse a las nuevas amenazas en el entorno marítimo. El despliegue de la fragata Numancia se produce en un contexto de incremento de incidentes en el mar Rojo y el fortalecimiento de las rutas comerciales y bancos de pesca que atraviesan la región. La llegada de la Numancia y su función como buque insignia para el mando de la operación consolidan el papel de la Armada en el marco de la seguridad marítima internacional.
