Un grupo de tres hermanas argentinas mayores de 60 años recorrió 102 kilómetros del Camino Primitivo de Santiago de Compostela en cinco días, combinando motivaciones personales, históricas y de fe.
Hace poco más de un año, una peregrina argentina le comentó a una amiga francesa su deseo de realizar el Camino de Santiago con sus hermanas. La respuesta fue: “Acá todos los jubilados lo hacen”. A pesar de la aparente banalización, el proyecto se concretó. Las tres hermanas, todas mayores de 60 años, emprendieron el viaje desde Lugo, Galicia, para recorrer el llamado Camino Primitivo hasta Santiago de Compostela: 102 kilómetros en cinco días.
La primera etapa fue de 22 kilómetros hasta la aldea de Burgo de Negral. La peregrina que relata la experiencia señaló que era la menos entrenada de las tres: durante los dos meses previos caminó por su barrio, algún parque y la Reserva de la Costanera, con un récord de 8 kilómetros diarios. “Con esos antecedentes me sentía incapaz de acometer la empresa, pero el entusiasmo de mis hermanas me impedía admitirlo”, afirmó.
El grupo no había puesto en palabras las motivaciones individuales hasta el segundo día de caminata. Ese día, las hermanas hablaron por primera vez de sus motivos: “agradecer. Por los padres que tuvimos y, a través de ellos, por toda la gente valiosa e interesante que conocimos”, declararon. La peregrina agregó que, aunque no son católicas, consideran la peregrinación como “una forma potente de dar testimonio” y “una manifestación de fe, personal y colectiva a la vez”.
El recorrido transcurrió en su mayoría por caminos rurales y senderos pedregosos, con pocos tramos junto a carreteras modernas. La región de Galicia fue descrita como “una zona muy agraria, de pequeñas propiedades, granjas, casas de piedra, techos de teja, campos separados del camino por muros también de piedra”. Las condiciones climáticas incluyeron lluvia diaria, lo que, según la peregrina, “explica el verdor de los campos y bosques”.
En el trayecto, el grupo observó una gran cantidad de peregrinos de diferentes edades y nacionalidades. Se mencionó el encuentro con un matrimonio francés de más de 70 años que peregrina 300 kilómetros cada año, y con un alemán de 71 años que viajaba en bicicleta desde Bonn. También se registró la presencia de un contingente de estudiantes ingleses de 12 o 13 años.
El quinto día, al llegar al Monte do Gozo, los peregrinos avistaron por primera vez las torres de la Catedral de Santiago. La peregrina señaló que “desde allí se avistan por primera vez en el camino las torres de la Catedral. Es la alegría de ver la ciudad a lo lejos y entender que ya casi hemos llegado”. Al día siguiente, asistieron a la misa del peregrino en la catedral, donde se celebraron los aniversarios de ordenación de varios sacerdotes de la arquidiócesis.
La peregrina destacó la presencia de una placa de bronce junto a la tumba del Apóstol Santiago que recuerda la visita de Juan Pablo II en 1982 y su llamado: “Europa, sé tú misma”. Afirmó que ese mensaje “resuena con más fuerza” en el contexto actual. Citó al historiador Tom Holland, quien sostiene en su libro “Dominio. Cómo el cristianismo dio forma a Occidente” que “la mayoría de los valores, ideas o temas de generalizada aceptación, no son de origen laico como muchos creen o pretenden creer, sino de raíz cristiana”.
Según datos proporcionados en el relato, en 2023 llegaron a Santiago 446.000 peregrinos de 179 naciones distintas. El mínimo requerido para ser considerado peregrino es caminar 100 kilómetros o 200 en bicicleta. Entre los caminos más conocidos se mencionaron el Camino Francés, el Camino del Norte, el Camino Primitivo, el Camino Portugués y el Camino Inglés.
Finalmente, la peregrina indicó que en la terminal de ómnibus de Santiago se encontraron con cuatro señoras polacas que rezaban el rosario y que, al enterarse de que eran argentinas, les mostraron una imagen de la Virgen de Luján en sus teléfonos celulares. La amiga francesa, al enterarse de que el proyecto se había concretado, llamó para felicitar y expresar que no se lo había tomado en serio cuando se lo contaron el año anterior.
