Los directores Juan Cabral y Santiago Franco presentan ‘El partido’, un largometraje documental que explora la historia detrás del encuentro de cuartos de final del Mundial 1986 entre Argentina e Inglaterra, estrenado en cines argentinos tras su paso por Cannes.
Juan Cabral y Santiago Franco son los directores de ‘El partido’, un documental que se estrenó en cines argentinos el jueves pasado, después de su presentación mundial fuera de concurso en el Festival de Cannes. La película, de 91 minutos de duración, reconstruye el partido de cuartos de final de la Copa del Mundo de 1986 entre Argentina e Inglaterra, disputado el 22 de junio en el Estadio Azteca de la Ciudad de México.
Según explicaron los directores a LA NACION, el proyecto partió de tres premisas: que el relato excediera lo futbolístico, que reuniera a ambos equipos en un mismo espacio y que durara 91 minutos, como ocurrió en la cancha. La película se inspiró en el libro homónimo de Andrés Burgo. Cabral indicó que buscaron expandir el trabajo de Burgo, yendo más atrás en el tiempo para incluir el conflicto bélico de Malvinas de 1982, la presencia de Diego Maradona en un recital de Queen en Vélez y la canción ‘El que no salta es un inglés’ en estadios construidos por ingleses.
El documental reúne a jugadores argentinos e ingleses que participaron del partido. Del lado argentino participaron Jorge Valdano, Julio Olarticoechea, Ricardo Giusti, Oscar Ruggeri y Jorge Burruchaga, contactados por Juan Pablo Sorín. Del lado inglés, Gary Lineker, Peter Shilton y John Barnes. Cabral señaló que el primer contacto con Shilton fue difícil, pero que finalmente se sumó. Franco afirmó que el proceso lo hizo observar las cosas desde otro lado, encontrando conexiones que exceden las fronteras.
Cabral definió la película como un ‘viaje cósmico’ que incluye fútbol, política, historia y las heridas del conflicto. El documental, que combina tramos en color y blanco y negro, busca mostrar una historia que va más allá de lo deportivo. Los directores expresaron que la intención es que la película sea atractiva para audiencias sin interés en el fútbol, mencionando el caso de una reportera alemana en Cannes que lloró durante la proyección.
