La firma DEME manifestó dudas sobre la transparencia del proceso licitatorio de la Hidrovía Paraná-Paraguay y analiza presentar una apelación.
La licitación por la concesión de la Hidrovía Paraná-Paraguay, impulsada por el gobierno de Javier Milei, sumó un nuevo cuestionamiento por parte de la empresa belga DEME, que anunció que evalúa presentar una apelación por presuntas irregularidades en el proceso.
La apertura de sobres dejó como únicos oferentes a la actual operadora Jan de Nul y a DEME, que contó con respaldo de empresas y fondos estadounidenses como GLDD, Clear Street y KKR. Según trascendió, ambas compañías presentaron la misma tarifa económica, pero Jan de Nul obtendría ventaja en otros criterios de evaluación del pliego.
Frederic Dryhoel, vocero de DEME, sostuvo en un comunicado: “Teníamos la esperanza de que se llevara a cabo una licitación justa”. La empresa señaló que su propuesta fue “altamente competitiva y transparente, totalmente acorde con los estándares internacionales”.
DEME cuestionó el costo de presentar impugnaciones, que calificó de u$s10 millones, y afirmó que “no hay ningún país en el mundo en el que se exija pagar esa suma para presentar objeciones”. También indicó que recibió comentarios sobre una “gran preocupación en Argentina con respecto al proceso actual”.
La licitación incluye a los hermanos Juan y Patricio Neuss, vinculados al asesor presidencial Santiago Caputo, quienes están expandiendo su negocio hacia la logística y la energía. La concesión de la Vía Navegable Troncal es uno de los proyectos de infraestructura más importantes de la administración Milei, ya que por allí circula cerca del 80% de las exportaciones argentinas, con una facturación superior a los u$s300 millones anuales.
El dictamen final con la adjudicación podría conocerse en los próximos días. Hasta el momento, el Ministerio de Economía no emitió declaraciones oficiales sobre los cuestionamientos de DEME.
