Según un informe de Argentinos por la Educación, aunque la cobertura en el nivel inicial se amplió, persisten desigualdades socioeconómicas.
Buenos Aires, 21 de mayo (NA) – El 83% de los niños argentinos de entre 3 y 5 años asiste al nivel inicial de educación, según las cifras más recientes, de 2024, expuso un informe de Argentinos por la Educación.
“La cobertura del nivel inicial en Argentina mostró avances significativos en la última década”, remarcó el informe, indicando que se dio “especialmente entre los niños de 3 y 4 años”, pero advirtió que “persisten fuertes desigualdades socioeconómicas”.
En el informe, al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, se indicó que: “Aunque Argentina fue uno de los países de la región que más amplió la cobertura en niños de 3 años en la última década, todavía se ubica entre los niveles más bajos, por detrás de Uruguay, Chile y Perú”.
“Además, persisten fuertes desigualdades sociales: mientras en los sectores vulnerables solo asiste el 41% de los chicos de 3 años, en los sectores medios la cobertura alcanza el 71%”, agregó.
El informe, titulado “Cobertura del nivel inicial: una comparación entre países de la región”, fue elaborado por Martín Nistal y Lucía Vallejo. Analiza las tasas de asistencia al nivel inicial y las brechas socioeconómicas en Argentina, Chile, México, Perú y Uruguay.
Las cifras señalan que el principal desafío se concentra en los sectores más vulnerables y en las edades más tempranas. En Argentina, la asistencia a los 3 años se ubica en el 55%, muy por debajo de los niveles de 4 años (91%) y 5 (98%). Entre los niños de 3 años pertenecientes al quintil más pobre, solo el 41% asiste al nivel inicial; en contraste, en los hogares de mayores ingresos (quintil 5) la asistencia asciende al 63%, mientras que en sectores medios (quintil 3) alcanza el 71%.
A los 2 años, solo el 10% de los niños argentinos más pobres (quintil 1) acceden a algún espacio educativo, frente al 44% de los sectores más ricos (quintil 5): una diferencia de 34 puntos porcentuales. En cambio, a los 4 años la brecha entre el quintil más pobre (83%) y el más alto (97%) se reduce a 14 puntos. A los 5 años, la cobertura es prácticamente universal, con tasas de entre 97% y 100%.
En el promedio regional, la brecha de asistencia entre el quintil más pobre (74,8%) y el más rico (89,8%) alcanza los 15 puntos porcentuales para niños de 3 a 5 años.
Al analizar la evolución entre 2014 y 2024, se observa que Argentina registró uno de los mayores avances a nivel regional. La asistencia en niños de 3 años pasó del 40% al 55%: un aumento de 15 puntos porcentuales, el segundo mayor crecimiento después de Uruguay. Entre los niños de 4 años aumentó del 75% al 91%: un incremento de 16 puntos porcentuales, el mayor de la región para ese grupo etario.
Ianina Tuñón, investigadora del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Católica Argentina, sostuvo: “Nuestra evidencia empírica indica que la asistencia a la educación inicial en contextos de pobreza actúa como un catalizador del entorno familiar: los niños y las niñas que asisten reciben significativamente más estímulos en el hogar –cuentos, canciones, juegos y rituales afectivos como festejar el cumpleaños– en comparación con sus pares del mismo nivel socioeconómico que no asisten”.
Gabriela Fairstein, profesora de la UBA y FLACSO, afirmó: “El aumento en la cobertura del nivel inicial es un dato alentador pero debe leerse junto con los desafíos pendientes. La asistencia sigue siendo menor entre los sectores más vulnerables, precisamente quienes más se beneficiarían de ella. A esto se suman la fragmentación de la oferta para sala de 3, el ausentismo creciente desde la pandemia, y la persistente deuda de cobertura y equidad para el tramo de 0 a 2”.
Celia Rosemberg, profesora de la UBA e investigadora del Conicet, señaló: “El informe muestra con claridad que el desafío pendiente del nivel inicial en Argentina se concentra en las edades más tempranas y en los sectores más vulnerados. A los 2 años, apenas el 10% de los niños del quintil más pobre asiste, frente al 42% en Chile y el 54% en Uruguay. A los 3 años, el 41% en Argentina contrasta con el 49% de México, el 55% de Perú, el 57% de Chile y el 82% de Uruguay. Esto implica una desigualdad temprana en las oportunidades de participar en experiencias educativas de calidad”.
