Bolivia atraviesa su tercera semana consecutiva de movilizaciones con 22 puntos de bloqueo que paralizan el país. El presidente Rodrigo Paz, en el cargo desde hace siete meses, enfrenta una crisis energética y protestas de múltiples sectores.
Bolivia registra su tercera semana consecutiva de movilizaciones. Veintidós puntos de bloqueo paralizan el país y la ciudad de La Paz permanece sitiada. El presidente Rodrigo Paz, quien asumió el cargo hace siete meses, enfrenta un escenario de protestas que incluyen demandas de maestros, transportistas y la Federación de Campesinos Túpac Katari, que exige la renuncia del mandatario.
La escasez de combustible, que Paz prometió resolver, se inscribe en el contexto de un declive en la producción de gas natural. Bolivia fue el segundo mayor reservorio de gas de América del Sur en 2006, cuando Evo Morales nacionalizó los hidrocarburos. La producción alcanzó su pico en 2014 y luego entró en declive sostenido, según datos del sector. La inversión extranjera se retrajo y el Estado no logró diversificar su matriz productiva.
En diciembre, Paz declaró la emergencia económica y anunció el fin del subsidio a los combustibles, con un aumento del 86% en la gasolina y del 160% en el diésel. El 12 de enero, tras 21 días de vigencia, derogó el decreto. Una integrante de la Confederación de Mujeres Campesinas Bartolina Sisa declaró antes de la firma del acta de acuerdo: «Los ministros se están comprometiendo, pero quien promulga es el presidente. Aguantaremos dos días más».
El conflicto actual no tiene un solo centro. Los maestros piden salarios, los transportistas reclaman por la calidad del combustible, y la Federación de Campesinos Túpac Katari instaló bloqueos indefinidos con el objetivo de la renuncia del presidente. Además, seguidores de Evo Morales marcharon hacia la capital para rechazar la reforma constitucional que impulsa Paz y exigir el cese de los procesos judiciales contra su líder, quien permanece en Cochabamba eludiendo una orden de captura.
Durante su campaña, Paz prometió no recurrir al Fondo Monetario Internacional (FMI). Según Bloomberg, la última ronda de conversaciones con el organismo gira en torno a un préstamo cuyas condiciones incluirían ajuste cambiario y posibles devaluaciones.
Desde su independencia en 1825, Bolivia ha tenido más de 85 gobiernos, 38 de ellos de facto. La Paz fue elegido para cerrar el ciclo del Movimiento al Socialismo (MAS) sin colapso social, modernizar la economía y atraer inversión, según su plataforma de gobierno.
