La salida de la colección especial “Royal Pop”, creada por Swatch y Audemars Piguet, generó este sábado incidentes en varias ciudades de Europa y Estados Unidos. La alta demanda obligó a intervenir a la policía y a suspender ventas por seguridad.
La colección especial “Royal Pop”, desarrollada por las marcas Swatch y Audemars Piguet, salió a la venta este sábado y provocó disturbios, corridas y cierres de locales en distintas ciudades de Europa y Estados Unidos. La fuerte demanda de los relojes, comercializados entre 400 y 420 dólares, obligó a intervenir a la policía y llevó a suspender ventas por cuestiones de seguridad.
Los modelos generaron largas filas frente a los locales oficiales desde varias horas antes de la apertura. En muchos casos, las personas buscaban comprar los relojes para luego revenderlos a precios más altos.
Las escenas más caóticas se registraron en ciudades de Francia, Italia, Reino Unido y Estados Unidos, donde comenzaron a circular videos en redes sociales mostrando aglomeraciones, empujones y personas corriendo para intentar ingresar primero a las tiendas. En algunos puntos de venta, efectivos policiales utilizaron gas pimienta y gases lacrimógenos para dispersar a la multitud.
En Estados Unidos, uno de los episodios más tensos ocurrió en la tienda de Swatch ubicada en Times Square, en Nueva York. Allí, cientos de personas permanecieron durante varios días haciendo fila para intentar conseguir uno de los relojes. De acuerdo con testimonios recogidos por AFP y medios locales, al momento de la apertura del comercio se produjeron empujones, corridas y avalanchas para ingresar al local.
En Francia, las autoridades intervinieron en varios locales luego de que se registraran incidentes. Según una fuente policial citada por AFP, unas 300 personas que aguardaban frente a un comercio de la región parisina fueron dispersadas con gases lacrimógenos antes del inicio de la venta. La misma fuente indicó que durante los disturbios se produjeron daños materiales y que tanto agentes policiales como miembros de seguridad privada recibieron agresiones. Tras los episodios, la venta fue cancelada sin que se anunciara una nueva fecha.
Aunque Swatch evitó realizar declaraciones oficiales, la filial francesa de la compañía informó en Instagram el cierre durante toda la jornada de sus tiendas en Lyon, Deauville, Rennes, Lille, Saint Tropez y Montpellier por “consideraciones de seguridad pública”.
En Italia, medios locales difundieron imágenes de una pelea frente a un local de la marca en Milán durante la apertura. En otro comercio de la ciudad se registraron momentos de tensión cuando los vendedores comunicaron que el stock disponible se había agotado.
En el Reino Unido, la empresa decidió cerrar durante todo el día sus locales de Londres, Liverpool, Mánchester, Birmingham, Sheffield, Glasgow y Cardiff. La compañía explicó que la medida se tomó para proteger tanto a los clientes como a los empleados ante el crecimiento de los incidentes.
