Mientras el Gobierno nacional celebra la baja de la pobreza medida por ingresos, la Universidad Nacional de Córdoba avanza con un proyecto que busca ampliar la discusión sobre la vulnerabilidad social, incorporando dimensiones como vivienda, educación, salud y brecha digital.
La Universidad Nacional de Córdoba (UNC) impulsa un proyecto para construir un Índice de Pobreza Multidimensional (IPM) en la provincia, con el objetivo de complementar la medición oficial que realiza el INDEC. La iniciativa, encabezada por el economista Adrián Moneta Pizarro, propone evaluar la pobreza a partir de siete dimensiones y 27 indicadores, superando la mirada exclusivamente basada en ingresos.
El investigador explicó que la medición actual del INDEC, centrada en la Canasta Básica Total, no capta privaciones estructurales como la falta de agua potable, cloacas o acceso a la educación. “Puede haber hogares que un mes estén apenas por encima de la línea por ingresos extraordinarios, pero viven sin servicios básicos. Según el índice oficial no serían pobres”, señaló.
El IPM de la UNC incluye dimensiones como vivienda, servicios públicos, ambiente, educación, comunidad y equidad social, inclusión económica y laboral, y nutrición y salud. Entre los indicadores novedosos figuran la brecha digital, la violencia de género, la discriminación, la seguridad y las redes de apoyo comunitario.
El desarrollo metodológico demandó más de un año y reunió a 30 investigadores de seis facultades. Se realizó una encuesta piloto sobre 97 hogares en Córdoba Capital y zonas periféricas, donde los participantes validaron los indicadores propuestos. La etapa central del proyecto se realizará en junio, con una encuesta provincial sobre entre 1.300 y 1.400 hogares.
El equipo mantiene conversaciones con la Dirección General de Estadística y Censos de Córdoba para que el índice pueda convertirse en una herramienta oficial de medición permanente. Los primeros resultados provinciales estarían disponibles entre julio y agosto.
