El jefe de Gabinete enfrenta un pedido de interpelación en Diputados tras las revelaciones sobre su patrimonio y las exigencias de Patricia Bullrich. El oficialismo busca contener la crisis.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, habló este jueves por primera vez luego de que el contratista Matías Tabar declarara que el funcionario pagó 245.000 dólares en la refacción de su casa en Indio Cuá. También se refirió a la exigencia de la jefa de la bancada libertaria en el Senado, Patricia Bullrich, quien le pidió que adelante su declaración jurada para evitar que el Gobierno quede “empantanado” por este caso.
“Pato es una fenómena… El spoiler es porque la gente sabía que la iba a presentar antes del vencimiento, que se extendió. Yo comenté que la iba a presentar, que no iba a esperar al vencimiento, me spoileó que la iba a presentar antes”, sostuvo Adorni en el streaming oficialista Neura. “Con Patricia trabajamos en la mesa política juntos, la conocí en el poder, antes la entrevistaba. No dijo nada… Está bien… Si lo tendría que haber dicho o no, se puede charlar”, comentó el jefe de Gabinete y exclamó: “¡Cómo lo voy a tomar mal, internamente lo sabíamos todos!”.
En paralelo, el fiscal federal Gerardo Pollicita recibió el informe del expediente judicial relacionado con la herencia que recibió Adorni de su padre, fallecido en 2002. Los documentos de la sucesión determinaron que Jorge Eduardo Adorni le dejó al funcionario el 33% de un departamento en La Plata y una porción idéntica de un terreno en Daireaux. “No hay dinero”, dijeron a LA NACION fuentes judiciales, en relación con los movimientos de dólares en efectivo que se conocieron en la causa por presunto enriquecimiento ilícito.
Ante el revuelo generado por las revelaciones sobre el presunto crecimiento patrimonial de Adorni, un amplio sector de la oposición pidió una sesión especial para el jueves 14 de mayo con el propósito de activar en comisión los proyectos para interpelar al funcionario en el recinto. La sesión es motorizada por diputados de Provincias Unidas, Encuentro Federal, la Coalición Cívica y bloques de izquierda. La bancada de Unión por la Patria no suscribió el pedido para no ser vista como la punta de lanza de la ofensiva, pero se descuenta que participará.
Sin embargo, la oposición no podría votar in situ la interpelación porque los proyectos, al no contar con dictamen de comisión, necesitarían dos tercios de los votos para ser aprobados, una mayoría inalcanzable dado que el oficialismo y sus aliados tienen el tercio necesario para bloquear. Por ello, los opositores buscan emplazar a las comisiones de Asuntos Constitucionales y Peticiones, Poderes y Reglamento –ambas comandadas por el oficialismo– para que emitan dictamen en un tiempo perentorio. El camino no es sencillo y demanda tiempos, ya que la oposición ya no ostenta el poder de fuego de antes de las elecciones legislativas, mientras que el oficialismo, con aliados como Pro, UCR y un puñado de gobernadores, goza de una posición más robusta.
