El reconocido cronista deportivo, nacido en Santa Fe, murió a los 70 años en Ciudad de México. Su legado incluye décadas de cobertura pugilística y aportes al Consejo Mundial de Boxeo.
Eduardo Lamazón, crítico de boxeo de extensa trayectoria en México, falleció ayer a los 70 años en la Ciudad de México, donde residía desde hacía décadas. Nacido el 2 de diciembre de 1955 en San Justo, provincia de Santa Fe, el periodista era conocido en el ámbito pugilístico como ‘Don Lama’.
Desde su llegada a México a finales de los años 70, Lamazón integró el Consejo Mundial de Boxeo (CMB), donde trabajó junto al presidente José Sulaimán. Durante esa etapa, impulsó cambios como la reducción de rounds de quince a doce y modificaciones en los controles antidopaje. Tras la muerte de Sulaimán y su propio alejamiento, la entidad perdió credibilidad, según analistas.
Su carrera televisiva despegó en 2002 en Azteca TV, donde compartió micrófonos con el Zar Aguilar, Rodolfo Vargas y Julio César Chávez. El equipo revolucionó las transmisiones de boxeo con un estilo de alta energía y conocimiento profundo. Lamazón también realizó entrevistas polémicas con Saúl ‘Canelo’ Álvarez, quien siempre lo respetó.
En Argentina, fue influenciado por los mentores Pedro Oscar Roteta y Julio Ernesto Vila. Se enorgullecía de ser nieto de un sindicalista fusilado durante la Patagonia rebelde de los años 20. Admirador de Julio Cortázar y Ernest Hemingway, también era defensor de los animales y experto en vinos.
Su vida incluyó encuentros con personalidades como Muhammad Alí, Nelson Mandela, Carlos Slim y Mijaíl Gorbachov. En sus últimos meses enfrentó problemas de salud. Dejó frases como: ‘Al boxeo hay que ponerle historias… Dos peleando en un ring importan si conocemos historias conmovedoras o brutales’.
